La ciudad de Santa Cruz de la Sierra no será la sede de la Final Única de la Copa Sudamericana, un evento de gran envergadura originalmente programado para el 22 de noviembre. La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ha decidido reubicar el partido decisivo en Asunción, Paraguay. Esta revelación, de alto impacto para el fútbol boliviano, fue hecha por Fernando Costa, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), en circunstancias inesperadas.
Mientras atendía compromisos mediáticos y abordaba temas como la selección nacional y la preocupante demora en las obras del estadio Tahuichi, Costa recibió una serie de llamadas insistentes. Una de ellas, proveniente de un alto funcionario de Conmebol, lo obligó a interrumpir su intervención para atenderla. Al otro lado de la línea se encontraba Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol. La conversación, aunque breve, apenas 15 segundos, fue suficiente para alterar visiblemente el semblante de Costa, quien regresó con una expresión de preocupación e inquietud, evidenciando que una decisión trascendental ya había sido tomada.
Tras una segunda llamada más extensa, de aproximadamente siete minutos, el presidente de la FBF regresó con una notoria resignación. Fue entonces cuando confirmó la pérdida de la sede para Santa Cruz y la designación de Asunción como nuevo anfitrión. Costa adelantó que la Conmebol emitiría un comunicado oficial al respecto y expresó su deseo de informar personalmente al gobernador departamental, Luis Fernando Camacho, antes de la difusión pública. Asimismo, reveló que ya había presentado una propuesta a Domínguez para que Santa Cruz pueda postularse como sede para la final de 2027, dado que la edición de 2026 ya está asignada a Barranquilla. Esta primicia desató una avalancha de consultas por parte de los medios, poniendo de manifiesto los desafíos internos que enfrenta el fútbol boliviano.
Al explicar los motivos detrás de la decisión de Conmebol, Costa señaló una serie de factores. Atribuyó la pérdida de la sede a la incapacidad de la región para cumplir con el cronograma establecido para las obras del estadio Tahuichi, mencionando una falta de diligencia en la ejecución de los trabajos. También sugirió que el reciente cambio en la administración departamental pudo haber generado inconvenientes adicionales. Un informe técnico desfavorable sobre la resistencia estructural en un sector del estadio fue otro elemento crucial que impidió alcanzar los plazos. El dirigente enfatizó que Conmebol había otorgado un amplio margen de tiempo, pero ante la proximidad del evento, se vieron obligados a tomar una determinación definitiva.
A pesar de este revés, Costa aseguró que la inversión en la modernización del estadio Tahuichi continuará, reafirmando el compromiso de la FBF de luchar por la sede de la final de la Copa Sudamericana en 2027. Además, se mostró optimista respecto a la capacidad de Bolivia para estar lista y albergar el torneo FIFA Series en 2026, otro de los compromisos internacionales asumidos con la Conmebol.
La situación del estadio Tahuichi ya venía generando alertas. El 1 de septiembre, el gobernador Luis Fernando Camacho había advertido que el avance físico de las obras alcanzaba apenas un 26.30%, muy por debajo del 50.27% proyectado para esa fecha. Esta cifra contrastaba con declaraciones previas del vicegobernador Mario Aguilera, quien el 26 de agosto había garantizado que el estadio estaría listo para la final, asegurando un avance del 46%, aunque esta proyección ya era inferior al 65% anunciado en julio.
La reubicación de la final de la Copa Sudamericana representa una significativa pérdida para Santa Cruz, privándola no solo de un importante impacto económico, sino también de una proyección internacional invaluable para la ciudad más poblada de Bolivia. El principal escenario deportivo de la región permanecerá cerrado y en fase de refacción hasta nuevo aviso
