La selección boliviana de fútbol consiguió una trascendental victoria de 1-0 sobre Brasil en la jornada final de las Eliminatorias Sudamericanas, disputada en el estadio Municipal de El Alto. Este resultado no solo significó el triunfo en el encuentro, sino que también aseguró el pase al repechaje para el Mundial de 2026.
El momento clave del partido se produjo en los instantes finales de la primera mitad, cuando una acción dentro del área brasileña generó controversia. El árbitro chileno Cristian Garay, en un primer momento, no apreció con la suficiente claridad una infracción cometida por Bruno Guimarães sobre Roberto Carlos Fernández. No obstante, la intervención del sistema de videoarbitraje (VAR) fue determinante para corregir la situación.
Tras ser alertado por el equipo VAR, encabezado por Rodrigo Carvajal, el juez principal se dirigió a la pantalla para revisar la jugada. La repetición tecnológica evidenció el contacto de Guimarães sobre Fernández, lo que llevó a Garay a modificar su decisión inicial y señalar la pena máxima a favor de Bolivia. Miguelito Terceros fue el encargado de ejecutar el penal, convirtiéndolo en el único gol del compromiso y sellando así un resultado histórico para la Verde
