La Coordinación para la Defensa del Estado y la Fauna (Codefauna) ha instado a las autoridades departamentales a implementar una veda o prohibición temporal de la pesca comercial de sábalo en el río Pilcomayo. Esta medida, propuesta para entrar en vigor a partir del próximo lunes 15 de septiembre, busca salvaguardar el ciclo reproductivo de esta especie vital para el ecosistema fluvial.
Según explicó Evelio Téllez Padilla, director de Codefauna, la solicitud se fundamenta en análisis técnicos que evidencian la necesidad de proteger a los sábalos durante su etapa de reproducción. En este periodo, los peces requieren de aguas tranquilas para completar su proceso biológico, un factor esencial para garantizar la continuidad y abundancia de la especie en el futuro. El funcionario enfatizó la importancia de respetar este ciclo natural para la preservación de la vida ictícola.
Los sábalos, tras madurar en los bañados de La Estrella y otros humedales, emprenden una migración río arriba hacia la provincia O’Connor para desovar, antes de retornar a sus hábitats habituales. La interrupción de la pesca durante esta fase crítica es fundamental para el éxito de su reproducción.
La institución ha advertido sobre la aplicación de sanciones rigurosas para quienes incumplan la prohibición. Las medidas coercitivas se extenderán a concesionarios que persistan en la actividad pesquera o a transportistas que continúen movilizando pescado al mercado. Los infractores serán remitidos directamente al Ministerio Público para las acciones legales correspondientes.
Este año, la cuenca del Pilcomayo vio otorgadas 61 concesiones para la pesca. Codefauna ha trabajado en un reordenamiento de la actividad, abordando problemas previos como el uso caótico de trampas para peces. Además, se han iniciado procesos ambientales con el objetivo de erradicar la pesca comercial durante los periodos de veda en el futuro. La entidad mantendrá una vigilancia constante a lo largo de la cuenca para asegurar la conservación y multiplicación de los recursos pesqueros para las próximas temporadas.
Respecto al volumen de sábalos pescados este año, el director indicó que aún no se dispone de cifras definitivas. Las oficinas de Codefauna en Villa Montes y Yacuiba son las encargadas de emitir las guías de transporte para el pescado. Una vez iniciada la veda, se procederá a una evaluación exhaustiva de la actividad pesquera de la temporada.
La pesca del sábalo representa una fuente crucial de ingresos económicos para las comunidades indígenas que habitan la cuenca, así como para transportistas, comerciantes y otros eslabones de la cadena productiva. Sin embargo, esta actividad se encuentra bajo amenaza debido a diversos factores ambientales.
Entre los desafíos que enfrenta la cuenca del Pilcomayo, se destaca la sedimentación, un fenómeno que está reduciendo progresivamente la longitud del río. El cambio climático también incide en la dinámica fluvial, aunque las abundantes lluvias del año 2024 propiciaron una buena cantidad de peces en la presente temporada. Otro grave problema es la actividad minera en la cuenca alta, cuyas aguas, por efecto de la gravedad, terminan en el Pilcomayo, comprometiendo la calidad del agua y la vida de las especies acuáticas, con consecuencias que se agudizan anualmente
