Una misión de la ONU especializada en la investigación de violaciones de derechos humanos en Venezuela destacó que, aunque el reciente ataque militar estadounidense en el país es ilegal, esto no exime al gobierno de Nicolás Maduro de rendir cuentas por las graves violaciones y crímenes de lesa humanidad que se le atribuyen. Esta misión, establecida en 2019 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, enfatizó la importancia de que las autoridades venezolanas respondan por actos como ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y torturas.
Alex Neve, integrante de esta misión, subrayó que el extenso historial de abusos cometidos por el gobierno venezolano no justifica una intervención militar que viole el derecho internacional. Sin embargo, señaló que la ilegalidad de la acción estadounidense no disminuye la responsabilidad de los funcionarios venezolanos, incluido Maduro, por años de represión y violencia que constituyen crímenes graves contra la población.
En medio de estos pronunciamientos, el presidente estadounidense anunció que fuerzas de su país lograron capturar a Nicolás Maduro tras una serie de bombardeos en Venezuela. Según el mandatario, Maduro fue trasladado a una base militar cercana a Nueva York, donde enfrentará cargos relacionados con narcotráfico y terrorismo. Además, indicó que Estados Unidos asumirá el control del país hasta que se realice una transición pacífica.
Marta Valiñas, presidenta de la misión de la ONU, resaltó la necesidad de no perder de vista las violaciones a los derechos humanos cometidas contra los venezolanos, incluso tras la intervención militar y la detención del líder venezolano. La misión también manifestó su preocupación ante la posibilidad de que en los próximos días se registren nuevas violaciones en un contexto de alta volatilidad política y social.
Este pronunciamiento destaca la complejidad del escenario en Venezuela, donde la ilegalidad de la intervención externa no debe opacar la urgente necesidad de justicia y respeto por los derechos humanos en el país
