En los últimos días, la casa campestre El Picacho, situada en la comunidad de Lajas, ha adquirido relevancia como centro desde donde se conduce la gestión estatal. El presidente Rodrigo Paz Pereira ha establecido allí su base de trabajo desde el miércoles pasado, liderando diversas actividades gubernamentales.
Desde esta ubicación, el mandatario ha realizado reuniones tanto administrativas como políticas mediante plataformas digitales. Entre sus actividades recientes, presidió una sesión del gabinete ministerial el viernes y sostuvo un encuentro con su equipo jurídico el sábado, aunque no se revelaron detalles sobre los asuntos tratados en estos encuentros.
Preparándose para el diálogo nacional convocado por su administración, que se llevará a cabo el lunes en la Casa Grande del Pueblo en La Paz, Paz Pereira ha enfocado su agenda en este proceso de diálogo con sectores sociales y productivos. En este contexto, decidió no asistir a los actos conmemorativos del Día de la Tradición Camargueña, realizados entre el viernes y sábado en el municipio de Camargo.
El presidente también se manifestó a través de sus redes sociales sobre la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro, acontecida en un operativo militar denominado “Absolute Resolution” en Caracas. Esta acción fue previamente comunicada oficialmente por la Cancillería boliviana.
Según fuentes cercanas al Ejecutivo, Paz Pereira tiene previsto regresar a La Paz para liderar el diálogo nacional relacionado con el Decreto Supremo 5503, que implica la suspensión de subsidios a combustibles como gasolina y diésel, además de otras medidas económicas.
La decisión del presidente de dirigir sus funciones desde El Picacho ha recibido apoyo de diversos sectores. Jesús Gira, presidente del Comité Cívico, resaltó que es legítimo que el mandatario ejerza sus funciones desde cualquier lugar del territorio nacional. Asimismo, el economista Roberto Jordán y el analista Rodrigo Ayala respaldaron esta modalidad de trabajo, destacando que, históricamente, varios presidentes bolivianos han gobernado desde diferentes regiones, y que la tecnología actual facilita estas prácticas.
El Picacho es una propiedad del expresidente Jaime Paz Zamora, quien comparte este espacio con el actual jefe de Estado. Este sitio, ubicado a 23 kilómetros de la ciudad, alberga una residencia convertida en museo de arte y arqueología, rodeada por una variada colección de más de 200 especies de árboles y plantas ornamentales
