El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas ha programado una sesión extraordinaria para el próximo lunes, en respuesta al reciente ataque aéreo ejecutado por Estados Unidos en territorio venezolano, así como a la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
La iniciativa para convocar esta reunión fue impulsada por Colombia y obtuvo el respaldo formal de Rusia y China, quienes son miembros permanentes del Consejo. La presidencia rotatoria del órgano, que corresponde a Somalia en este mes, autorizó la realización del encuentro.
Esta sesión, que se centrará en analizar las amenazas a la paz y seguridad internacionales, tendrá lugar a las 10:00 horas locales (15:00 GMT), conforme al calendario oficial de la ONU.
El gobierno venezolano también solicitó la convocatoria tras los ataques que afectaron infraestructuras civiles y militares, ocasionando víctimas en la capital y en los estados vecinos de La Guaira, Miranda y Aragua, aunque no se ofrecieron detalles adicionales sobre el número de afectados.
En una comunicación dirigida al Consejo, el representante permanente de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, calificó la acción como una agresión colonial destinada a desestabilizar el sistema republicano elegido por el pueblo venezolano, con el propósito de instaurar un gobierno subordinado que facilite la explotación de los recursos naturales del país, incluyendo sus vastas reservas petroleras.
Desde la Secretaría General de la ONU, un portavoz expresó que esta intervención militar representa un “precedente peligroso” para la comunidad internacional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó haber llevado a cabo un ataque de gran envergadura en suelo venezolano, afirmando que Maduro y Flores fueron capturados y trasladados fuera del país.
Posteriormente, Nicolás Maduro fue visto descendiendo esposado de un avión militar Boeing 757 en Nueva York, escoltado por un amplio dispositivo de seguridad conformado por agentes de diversas agencias federales, como el FBI y la DEA, en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, ubicada en el norte del estado de Nueva York, bajo condiciones climáticas de aproximadamente 2 grados bajo cero.
El secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó su profunda preocupación por la escalada reciente en Venezuela, advirtiendo sobre las posibles repercusiones negativas para la estabilidad regional. Reiteró la importancia de respetar plenamente el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, e instó a las partes involucradas a iniciar un diálogo inclusivo que garantice el respeto a los derechos humanos y al Estado de derecho
