El capitán de la selección boliviana de fútbol, Luis Haquín, tiene previsto regresar al país el próximo 10 de marzo para sumarse a la concentración del equipo nacional, en un momento crucial de la preparación rumbo al repechaje internacional que definirá su futuro en las eliminatorias. Esta fecha tentativa ha sido manejada por el entorno cercano al combinado nacional como el punto de partida para iniciar una fase intensiva de entrenamientos con el plantel, especialmente con los jugadores que militan en el extranjero, quienes son pieza clave para fortalecer la plantilla.
El regreso de Haquín a Santa Cruz no solo marca un hecho simbólico por su rol como líder dentro del equipo, sino que también representa un impulso significativo para el cuerpo técnico. La intención es contar cuanto antes con la base de futbolistas extranjeros para consolidar una estrategia sólida y cohesiva que permita afrontar con garantías los próximos desafíos. De concretarse su llegada en la fecha prevista, Haquín estaría disponible para participar en el partido amistoso programado contra Trinidad y Tobago el 15 de marzo en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera. Este encuentro servirá como una prueba fundamental para evaluar el rendimiento colectivo e individual, además de ajustar detalles tácticos y físicos antes del compromiso oficial.
Actualmente, Luis Haquín se desempeña como defensor central y capitán en el Al Tai FC, equipo que compite en la liga saudí. Su temporada ha sido destacada por su regularidad y continuidad en el once titular, lo que refleja un momento sólido en su carrera profesional. Esta experiencia internacional aporta un valor agregado a la selección boliviana, ya que Haquín no solo aporta calidad técnica y táctica desde su posición defensiva, sino que también ejerce un liderazgo crucial dentro y fuera del campo. Su influencia se extiende más allá del juego; es un referente para sus compañeros y un pilar fundamental para la estructura defensiva del equipo nacional.
Además de Haquín, se espera que otros cuatro jugadores que militan fuera del país se incorporen a la concentración en fechas próximas. Entre ellos destacan Roberto Carlos Fernández y Yomar Rocha, ambos integrantes del FC Akron Tolyatti de Rusia. Estos futbolistas están siendo evaluados para sumarse a los entrenamientos previos al amistoso en Santa Cruz, buscando así integrarse plenamente a las dinámicas grupales planteadas por el cuerpo técnico. La llegada conjunta de estos legionarios busca optimizar los tiempos de preparación y fortalecer las opciones tácticas con una plantilla lo más completa posible.
Por otro lado, Diego Medina, quien juega en el CSKA 1948 Sofia de Bulgaria, tiene mayores probabilidades de unirse directamente al plantel en Monterrey, ciudad sede del repechaje internacional. Esta decisión se debe probablemente a consideraciones logísticas o estratégicas vinculadas a su club o al calendario deportivo. En Monterrey será donde la Verde tenga la oportunidad definitiva de buscar la clasificación mundialista mediante este repechaje.
La concentración y preparación intensiva antes del repechaje adquiere una relevancia vital para Bolivia. El equipo nacional afronta esta etapa con la expectativa y presión propias de un momento decisivo en las eliminatorias mundialistas. El compromiso no solo representa una oportunidad deportiva importante sino también un motivo de orgullo y esperanza para toda la afición boliviana. La incorporación puntual de sus mejores jugadores desde el extranjero es clave para conformar un grupo competitivo capaz de enfrentar con éxito este desafío crucial.
En resumen, la llegada anticipada de Luis Haquín junto a otros legionarios responde a una estrategia clara orientada a maximizar las posibilidades del seleccionado nacional ante uno de los partidos más trascendentales del ciclo clasificatorio. Este proceso refleja tanto la planificación técnica como el esfuerzo colectivo por mantener vivo el sueño mundialista que moviliza a todo un país
