La conmovedora historia de Solange Arteaga Mamani, una niña de 11 años que enfrenta un tumor facial, ha resonado profundamente en la comunidad de Santa Cruz, donde la solidaridad ha emergido como un rayo de esperanza. A través de diversas campañas de recaudación iniciadas en Cotoca y con el apoyo del programa ‘Que no me pierda’ de Red Uno, la familia ha logrado reunir casi el 50% del presupuesto total necesario para la intervención quirúrgica que tanto requiere la pequeña.
Estoy un poco más tranquila, gracias a la colaboración de Santa Cruz hemos conseguido casi el 50% de lo que estamos necesitando, compartió con emoción la madre de Solange, quien ha enfrentado meses de incertidumbre y angustia. Los fondos recaudados han permitido ya saldar los 27.000 bolivianos requeridos para la planificación quirúrgica y asegurar una prótesis provisional que se espera llegue al país el próximo 27 de abril.
Sin embargo, a pesar del progreso significativo logrado hasta ahora, la familia todavía se enfrenta a importantes desafíos económicos. Los costos asociados a la cirugía son elevados; se requieren 40.000 bolivianos en honorarios médicos y 31.000 bolivianos adicionales para cubrir los gastos en una clínica privada. Además, es indispensable adquirir tornillos, mallas y medicamentos para el postoperatorio, lo que eleva aún más el monto total necesario. La madre sigue buscando apoyo entre los ciudadanos y gestionando ayuda a nivel estatal para poder completar este crucial financiamiento.
A pesar de las dificultades económicas y el riesgo asociado a la operación, la madre ha recibido señales de apoyo desde instancias gubernamentales, incluyendo llamadas del Viceministerio de Salud que buscan coordinar asistencia para su hija. Sin embargo, el temor por el bienestar de Solange persiste como una preocupación constante.
Mi sueño como madre es ver sana a mi hija, que tenga un futuro, que pueda estudiar y que tenga una profesión, expresó con profunda emoción, reflejando la lucha diaria por mantener viva la esperanza en medio de esta dura prueba.
Solange ha enfrentado desde los seis años el crecimiento del tumor, una batalla que le ha ocasionado severas dificultades para dormir y respirar adecuadamente. A pesar de las adversidades, muestra una admirable fortaleza: Me siento feliz porque ya estamos cerca de conseguir el dinero para mi cirugía; tengo mucha fe. Quisiera ser veterinaria, expresó con valentía.
La intervención quirúrgica está programada para los primeros días del mes de mayo. La familia confía en que el proceso postoperatorio transcurra sin contratiempos y que Solange pueda recuperarse rápidamente en terapia intensiva. En este momento crucial, hacen un llamado a la población boliviana pidiendo oraciones y apoyo adicional; están convencidos de que un último esfuerzo colectivo permitirá a Solange alcanzar su tan ansiada salud y un futuro lleno de posibilidades.
