La situación del transporte público en La Paz se ha vuelto crítica debido a la escasez de diésel, un combustible esencial para la operación de los buses PumaKatari. Franco Solís, gerente de La Paz Bus, manifestó su preocupación ante los medios de comunicación, señalando que la falta de disponibilidad de diésel ha impedido que la flota de buses pueda cargar combustible, lo que afecta directamente su capacidad para cumplir con las rutas establecidas y, por ende, el transporte de miles de familias que dependen del servicio.
Este miércoles, Solís reveló que no han podido abastecer ni un solo bus con combustible, lo que pone en riesgo la movilidad de los ciudadanos, especialmente aquellos que viven en las zonas periféricas de la ciudad. El gerente explicó que las dos estaciones de servicio con las que operan no cuentan con diésel debido a que no han recibido suministro desde la planta. Esta situación está generando complicaciones significativas en la frecuencia y disponibilidad del servicio.
La falta de combustible no solo impacta a los pasajeros habituales, sino que también afecta a aquellos niños que deben asistir a la escuela y a las familias que requieren desplazarse para realizar sus actividades diarias. En este contexto, Solís hizo un llamado al Gobierno para asegurar una provisión constante de diésel. “Pedimos al Gobierno que nos garantice la provisión de combustible; tenemos niños que deben ir al colegio y familias que viven en zonas alejadas”, enfatizó.
A pesar de las dificultades actuales, el gerente expresó su esperanza en que la situación se normalice en las próximas horas y se restablezca la distribución del diésel necesario para garantizar el funcionamiento del servicio público. La comunidad espera una pronta solución para evitar mayores inconvenientes en su movilidad diaria.
