En una ceremonia que subraya la importancia del sector energético en Bolivia, el presidente Rodrigo Paz Pereira dio la bienvenida a Marcelo Blanco Quintanilla como nuevo Ministro de Hidrocarburos y Energías. Durante el acto, el mandatario enfatizó el papel crucial que desempeñará Blanco en la reactivación de esta vital área económica del país.
Voy a proceder a tomar el juramento de ley por la patria, por el pueblo boliviano y por su honor desempeñar con lealtad y honestidad y responsabilidad las funciones que se le han encomendado, cumpliendo y haciendo cumplir la Constitución y las leyes del Estado Plurinacional de Bolivia como ministro de Hidrocarburos y Energías, declaró el presidente durante su intervención.
Al asumir oficialmente su cargo, Blanco agradeció al presidente por la confianza depositada en él y se comprometió a trabajar arduamente en beneficio de los bolivianos. Estoy seguro de que llevaré adelante todas las secciones que estén a mi cargo para ser un digno representante de la patria y un digno ministro suyo, expresó con determinación.
Uno de los puntos más destacados de su discurso fue la necesidad urgente de recuperar la soberanía energética del país. A lo largo de las últimas dos décadas, Bolivia ha dependido significativamente de los mercados internacionales para obtener combustibles esenciales como gasolina y diésel. En este sentido, Blanco hizo un llamado a tomar decisiones estratégicas que permitan al país avanzar hacia una mayor autonomía en este ámbito. Es momento de tomar decisiones estratégicas para recuperar nuestra soberanía energética, subrayó.
El nuevo ministro también aprovechó la ocasión para rendir homenaje al ministro saliente, Mauricio Medinaceli. Reconoció su labor y visión durante su gestión, especialmente en lo que respecta a la promulgación de la nueva norma de la Ley de Hidrocarburos. Gracias a su compromiso, se ha logrado avanzar en la presentación de importantes leyes vinculadas al litio, el medio ambiente y las energías renovables, añadió.
En cuanto a sus prioridades, Blanco expresó su firme intención de enfrentar lo que él denominó el Estado tranca, una situación que considera ha obstaculizado el desarrollo del país. Tenemos el mandato de derrocar este Estado tranca y corrupto, y estamos comprometidos con el combate a la corrupción, afirmó con convicción.
Además, se comprometió a fomentar un entorno legislativo favorable para atraer inversiones tanto nacionales como extranjeras. Su visión es transformar cada departamento del país en un potencial generador de energía, contribuyendo así al crecimiento sostenible y al bienestar general del pueblo boliviano.
