La Federación Boliviana de Fútbol analizó la jugada más discutida del encuentro entre Guabirá y Blooming, correspondiente a la fecha 16 del torneo Todos contra Todos, y llegó a una conclusión dividida: el penal estuvo bien sancionado, pero la expulsión de Marc Enoumba no debió producirse.
La acción se registró a los 65 minutos y derivó en una decisión doble por parte del árbitro: pena máxima para el conjunto azucarero y tarjeta roja para el defensor celeste. Desde los doce pasos, Pedro Cabral se encargó de ejecutar el remate y convirtió el 1-1 definitivo del compromiso.
De acuerdo con el informe difundido por la FBF, la mano de Enoumba interrumpió la trayectoria del balón dentro del área, lo que justificaba perfectamente la sanción del penal. En ese punto, el organismo respaldó el criterio arbitral aplicado durante el partido.
No obstante, la revisión también estableció que no existían elementos suficientes para castigar la acción con expulsión. La explicación oficial señala que la mano no impidió una ocasión manifiesta de gol, ya que la pelota siguió en juego y terminó llegando a un futbolista de Guabirá, quien incluso pudo controlarla y continuar la jugada.
Con ese análisis, la FBF dejó en claro que la infracción debía castigarse únicamente con penal, sin tarjeta roja para Enoumba. De esta manera, la revisión avaló parcialmente la determinación del árbitro, pero al mismo tiempo marcó como incorrecta la expulsión del jugador de Blooming.