Un hombre de entre 30 y 40 años fue asesinado a tiros la noche del jueves dentro de su vehículo, en la zona de Villa Bonita, en el Urubó, Santa Cruz, en un hecho que movilizó a efectivos policiales y al Ministerio Público para el levantamiento legal del cadáver y el inicio de las investigaciones.
De acuerdo con el reporte preliminar, la víctima llegó sola en una vagoneta Toyota Fortuner hasta las inmediaciones de una ferretería, lugar al que aparentemente había sido convocada. Minutos después, arribaron otros dos vehículos de los que descendieron cinco personas, en un movimiento que ahora es parte del análisis policial para establecer cómo se produjo el ataque.
El comandante departamental de la Policía, David Gómez, informó que entre los sospechosos había personas que portaban una escalera y un maletín, objetos que presuntamente habrían sido utilizados como fachada para simular que eran albañiles o plomeros. Esa maniobra, según la versión preliminar, habría servido para acercarse a la víctima sin levantar sospechas.
Durante el levantamiento legal del cuerpo, los investigadores encontraron aproximadamente Bs 6.400 adheridos al cuerpo del hombre, un dato que llamó la atención de las autoridades y que será tomado en cuenta dentro de la investigación para determinar si existe relación con el crimen o con el posible móvil del hecho.
La Policía también informó de manera preliminar que la víctima tendría antecedentes vinculados con narcotráfico y violencia doméstica, aunque aclaró que esa información aún no fue confirmada oficialmente y forma parte de las diligencias en curso. El fiscal Franz Delgadillo señaló que el Ministerio Público continúa con el registro del lugar y con las actuaciones necesarias para establecer con exactitud las circunstancias del asesinato.
Según la investigación inicial, los sujetos habrían ingresado al vehículo de la víctima y conversado brevemente con ella antes de que llegara una quinta persona, presuntamente el sicario, quien abrió fuego contra el conductor. La Policía reportó más de cinco impactos de proyectil de arma de fuego en el cuerpo, aunque la cantidad exacta será determinada por la autopsia médico legal.
En la escena del crimen fueron hallados varios casquillos de calibre 9 milímetros, además de un cargador de pistola y otros elementos recolectados como evidencia por los investigadores. Todo ese material será analizado dentro del proceso investigativo para reconstruir la dinámica del ataque y ubicar a los responsables.
Tras el hecho, la Policía activó el Plan Z y desplegó unidades para rastrillar la zona del Urubó, especialmente Villa Bonita, con el objetivo de localizar los dos vehículos utilizados por los presuntos autores. Mientras tanto, el cuerpo fue trasladado a la morgue, donde será sometido a una autopsia médico legal que permitirá establecer con precisión la causa de muerte y la cantidad de impactos de bala recibidos.