El Betis firmó una victoria de enorme valor ante el Real Madrid en La Cartuja al imponerse por 1-0 en un encuentro marcado por el dominio inicial del conjunto blanco, la resistencia de los de Manuel Pellegrini y el desenlace agónico en el descuento, cuando Álvaro Valles sostuvo el triunfo verdiblanco con una parada decisiva a un penalti de Kylian Mbappé.
El equipo madridista fue el primero en imponer su ritmo, incluso con la presión alta del Betis tratando de incomodarlo desde el inicio. Aun así, el Real Madrid encontró pronto espacios y generó las ocasiones más claras de la primera mitad. Álvaro Valles respondió con una intervención a bocajarro ante Huijsen en el minuto 11 y, poco después, Vinicius rozó el gol con un remate a puerta vacía y muy escorado que terminó estrellándose en el poste en el minuto 15.
El Betis logró mantenerse en pie en ese tramo de dominio visitante y, con el paso de los minutos, empezó a encontrar mejores conexiones en campo contrario. La figura de Isco, más retrasado en la construcción, permitió enlazar con Antony, uno de los jugadores más activos del conjunto local. De esa acción nació una oportunidad de Cucho Hernández, cuyo remate sin dejar caer el balón se marchó cerca del poste en el minuto 22.
El Real Madrid volvió a quedarse muy cerca del gol antes del descanso en la acción más clara de todo el primer tiempo. Un contragolpe iniciado por Güler, continuado por Bellingham y finalizado por Mbappé tras un pase de Vinicius terminó con dos despejes providenciales de la defensa bética: primero Natan bajo palos y después Marc Bartra, que rechazó el balón con el pecho sobre la línea.
El Betis también tuvo que superar un contratiempo en torno a la media hora, cuando Diego Llorente no pudo continuar tras un choque con Marc Roca. El centrocampista siguió sobre el césped, pero el central tuvo que ser sustituido por Marc Bartra después de sufrir un corte en la zona del tabique.
La segunda parte cambió de tono. La fatiga empezó a notarse en el centro del campo madridista y los cambios de Pellegrini dieron frescura a un Betis que comenzó a salir con más continuidad desde su propio campo. El calor del verano sevillano también contribuyó a frenar el ritmo del equipo blanco, que perdió parte de la continuidad con la que había mandado durante la primera mitad.
En ese contexto apareció Troy Parrott para decidir el encuentro. El delantero irlandés, el fichaje más caro del Betis este verano y en su tercer partido con la camiseta verdiblanca, aprovechó un rechace corto de Courtois tras una gran parada a un cabezazo de Deossa en un córner y empujó el balón a la red para establecer el 1-0.
Antes del final, el Betis pidió la segunda amarilla para Arda Güler por una acción a destiempo sobre Marc Roca, pero el árbitro no consideró que la jugada mereciera expulsión. José Mourinho movió entonces el banquillo e introdujo a Diomande, Bernardo Silva y Trent por Güler, Camavinga y Dumfries, mientras el Real Madrid seguía buscando el empate.
Mbappé volvió a tener una opción tras una recuperación de Huijsen y un disparo que salió algo atascado, pero ya en el tramo final el equipo blanco creyó haber rescatado un punto con una chilena de Carlos Espí tras un centro de Vinicius. Sin embargo, el tanto fue anulado por fuera de juego previo.
En el añadido llegó la última gran oportunidad del Real Madrid. Natan cometió penalti sobre Vinicius y Mbappé asumió la responsabilidad, pero Álvaro Valles se lanzó a su derecha y detuvo un disparo con poca fuerza del francés. El VAR revisó después la acción por una posible entrada prematura de Bartra en el área, aunque finalmente todo quedó en córner. Con esa acción se cerró la noche y el Real Madrid sufrió su primera derrota del curso.