El Gobierno del presidente Rodrigo Paz presentó este martes una nueva Política Antidroga para Bolivia, respaldada con una financiación de 492 millones de dólares, en un contexto marcado por el aumento de los cultivos de coca registrado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc). El anuncio se hizo junto con el Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2025, que reportó un incremento del 7 % en la superficie cultivada, al pasar de 34.000 hectáreas en 2024 a 36.400 en 2025.
Durante la presentación, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, calificó los datos de “realmente preocupantes” y sostuvo que resulta “urgente” recuperar la capacidad de intervención institucional para alcanzar resultados sostenidos en la lucha contra el narcotráfico. La nueva estrategia, denominada Política Antidroga 2026-2030, se estructura sobre tres ejes: seguridad ciudadana, salud pública y desarrollo integral, con un enfoque que combina la reducción de la oferta y de la demanda de drogas.
Oviedo explicó que el Ejecutivo buscará disminuir de forma progresiva los cultivos de coca excedentarios e ilegales hasta los límites fijados por la ley, diferenciándolos de la producción legal y de los usos tradicionales de la hoja. En el frente de la oferta, la política prioriza una “interdicción estratégica y territorializada”, apoyada en las acciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
A esas medidas se sumarán herramientas de inteligencia financiera, investigaciones patrimoniales, recuperación de activos y un control más estricto de los precursores químicos, según detalló el ministro. En paralelo, la reducción de la demanda se abordará desde una perspectiva de salud pública, con programas de prevención, tratamiento, rehabilitación e integración social dirigidos especialmente a niños, adolescentes y otros grupos vulnerables.
El plan prevé una inversión total de 492 millones de dólares para los próximos cinco años. De ese monto, el 56,3 % provendrá de la cooperación internacional y el resto será financiado por el Estado boliviano. Oviedo remarcó además que la política se aplicará bajo los principios de “soberanía” y “no injerencia”, con una cooperación externa orientada a fortalecer las capacidades nacionales.
En el acto, el representante de la Unión Europea en Bolivia, Jaume Segura, destacó que la estrategia incorpore las dimensiones de seguridad, salud y desarrollo, y reiteró la disposición del bloque europeo para colaborar con el país en la lucha contra las redes criminales.
La nueva política se convierte en la primera estrategia antidroga presentada por un gobierno boliviano ajeno al Movimiento al Socialismo (MAS), fuerza que gobernó el país durante casi dos décadas, primero con Evo Morales y luego con Luis Arce. Desde la llegada de Paz al poder, en noviembre de 2025, Bolivia ha buscado reforzar su cooperación internacional y establecer nuevos mecanismos de coordinación regional frente al crimen organizado y el narcotráfico.