A diez meses de gestión de Rodrigo Paz, el sector hidrocarburífero continúa atravesado por la incertidumbre, las trabas a la importación privada y la falta de planificación en las decisiones, un escenario que, según el experto Hugo del Granado, resta seriedad y capacidad de respuesta a las acciones impulsadas desde el Ejecutivo para enfrentar la crisis.
Del Granado sostuvo que el Gobierno aún no logra encaminar una política petrolera sólida y que persisten dudas en torno a sus planteamientos. A su criterio, esa falta de definición debilita cualquier intento de corrección en un área que considera estratégica para el país. “Hay mucha incertidumbre y muchas dudas de parte del Gobierno. Eso le quita seriedad y fuerza a los planteamientos del Gobierno, y además está con dificultades para poder enderezar la política petrolera en el país”, afirmó.
El analista planteó que cualquier salida a la crisis debe aplicarse de manera gradual y acompañada de un proceso de socialización que permita generar conciencia en la población sobre la gravedad de sostener por tanto tiempo la subvención. En ese marco, también se refirió a la demanda de varios sectores que piden eliminar el precio diferenciado del diésel. Del Granado coincidió en que el consumo del combustible es similar para todos, por lo que establecer precios bajos para unos sectores y más altos para otros termina complicando la aceptación de la medida.
Otro de los puntos que puso sobre la mesa fue el rol de YPFB. Según su planteamiento, la estatal debería dejar la importación y la comercialización para concentrarse en la exploración y la producción, mientras que la empresa privada se haría cargo de la venta. “Yacimientos debería dedicarse básicamente a eso y dejar que la empresa privada se ocupe de la comercialización”, señaló.
Del Granado atribuyó la actual crisis a la falta de inversión en exploración y remarcó que la caída de la producción ya muestra efectos severos en toda la cadena. Indicó que la producción de gas se redujo 56% desde 2014, la de líquidos cayó entre 70% y 63%, y la exportación de gas descendió 74%. En su visión, la exploración es el eslabón más débil y no puede ser asumida únicamente por YPFB.
El experto también cuestionó que el Gobierno mantenga el actual esquema pese a las denuncias de corrupción y a los problemas logísticos en la estatal petrolera. A su juicio, la primera decisión debió ser el envío de una nueva Ley de Hidrocarburos al Legislativo. Considera que la norma vigente tiene un enfoque estatista que impone trabas a la inversión privada y la aleja del país. “La ley vigente es estatista, pone trancas a la inversión privada y la ahuyenta. Mientras no se cambie, no habrá inversión extranjera y seguiremos estrangulados”, dijo.