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El FC Barcelona arrancó su camino en la Champions con una victoria contundente y una actuación que dejó pocas dudas sobre sus ambiciones en la máxima competición europea. En un partido marcado por la intensidad desde el inicio, los azulgranas impusieron su ritmo desde los primeros minutos y terminaron firmando una goleada que refuerza la sensación de que el equipo quiere pelear por la Sexta.

El golpe inicial llegó muy pronto. Apenas habían transcurrido unos minutos cuando Raphinha, actuando como referencia ofensiva en la nueva etapa de Hansi Flick, abrió el marcador con una acción de delantero puro. El brasileño dejó atrás a dos defensas y resolvió con precisión ante Ernst, en una jugada que reflejó el arranque fulgurante del Barça y el mal momento que atravesaba el Feyenoord para contener las llegadas locales.

La superioridad azulgrana se mantuvo durante buena parte del primer tiempo. Dani Olmo probó desde la frontal y Lamine Yamal volvió a levantar al público con una acción de enorme calidad en la que también participó el mediapunta, aunque sin premio final. El Barça parecía cómodo, dominando el juego y encontrando espacios, hasta que el Feyenoord consiguió asomarse con algo más de presencia. En ese tramo llegó una acción polémica dentro del área sobre Moussa que el árbitro no consideró penalti.

Lejos de acusar el aviso neerlandés, el Barcelona respondió con una de esas acciones que castigan a los rivales cuando no aprovechan sus oportunidades. A la contra, Adeyemi firmó el segundo tanto con una carrera hacia dentro y un disparo cruzado al palo largo que terminó en la red. Antes de que se alcanzara el ecuador del primer tiempo, el conjunto culé ya había tomado una ventaja importante.

Con el marcador a favor, el equipo de Flick se adueñó por completo del encuentro. Lamine Yamal fue uno de los grandes protagonistas de esa fase, desbordando con sus acciones habituales, provocando dos caños de enorme nivel y generando constante sensación de peligro. También intentó penetrar en el área entre dos defensores, aunque la jugada terminó sin penalti. La grada, sin embargo, celebraba cada una de sus intervenciones, consciente de que el joven atacante estaba dejando otra actuación de gran peso.

En defensa, el Barcelona también mostró solidez. El Feyenoord apenas encontraba vías para progresar gracias a la presión tras pérdida de los hombres de ataque, y cuando lograba avanzar aparecía Cubarsí para cortar cualquier intento de reacción. Joan García apenas tuvo trabajo, aunque sí intervino en una acción de mérito, condicionada además por la lluvia que acompañó buena parte del choque. El Barça incluso dispuso de las últimas aproximaciones del primer tiempo, aunque el añadido fue mínimo y no dio margen para más.

La segunda parte comenzó con un guion distinto. El Feyenoord tuvo más balón y se mostró algo más atrevido, aunque sin llegar a generar verdadero peligro sobre la portería de Joan García. Pero el Barcelona volvió a golpear. Esta vez fue Pedri quien filtró un pase precioso que rompió dos líneas y dejó a Raphinha en posición franca para firmar su segundo gol de la noche.

La respuesta neerlandesa llegó enseguida, aunque sin validez. Un balón en largo hacia Julià acabó con el tanto de la posible reacción, pero la jugada quedó anulada por fuera de juego. El Barça, pese a la comodidad del resultado, pareció relajarse por momentos, aunque sin perder el control general del partido.

Con el encuentro ya encarrilado, Flick empezó a mover el banquillo y llegó otro momento destacado de la noche: Lamine Yamal se convirtió en el jugador más joven en portar el brazalete de capitán del FC Barcelona. Y lo celebró de la mejor forma posible, con un gol de falta. El lanzamiento superó la barrera, que se abrió en la trayectoria, y terminó dentro para ampliar todavía más la ventaja azulgrana.

El tramo final dejó espacio para el premio de consolación del Feyenoord. Steijn apareció completamente solo en el segundo palo para rematar un centro raso desde la izquierda y recortar distancias, pero la reacción visitante apenas alteró el desenlace. Poco después, Gabriel Jesús, recién incorporado, cerró la goleada con un remate de espaldas a un centro de Lamine Yamal, firmando la que sería la quinta y última diana del encuentro.

El Barcelona cerró así un estreno europeo muy convincente, con exhib

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