El presidente Donald Trump aseguró este miércoles que la guerra con Irán terminará “inmediatamente” después de que Estados Unidos celebre las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, en un contexto de nuevas hostilidades entre ambos países y de creciente preocupación por el impacto económico del conflicto.
Las tensiones se reactivaron en los últimos días tras el enfrentamiento que comenzó a finales de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde entonces, el aumento de los precios de los combustibles ha empezado a sentirse entre los consumidores estadounidenses, un escenario que inquieta tanto a Trump como a su Partido Republicano de cara a unos comicios en los que se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
“Creo que la guerra terminará inmediatamente después de las elecciones” porque Irán “ya no puede resistir más”, declaró el mandatario ante la prensa en la pista de la base aérea de Andrews, cerca de Washington. En la misma intervención, sostuvo que Teherán “está intentando desesperadamente influir en la elección”.
Trump también vaticinó que, tras los comicios, “el precio del petróleo va a desplomarse”, en un momento en que los demócratas aspiran a arrebatar a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso.
El mandatario adelantó además que “vendrán muchas más ofensivas” por parte de las fuerzas estadounidenses, después de los ataques lanzados contra nueve barcos iraníes.
El martes, el ejército estadounidense, que mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes en respuesta al cierre del estrecho de Ormuz, informó que destruyó cinco petroleros como represalia por ataques iraníes. Irán respondió este miércoles asegurando que atacó más de una decena de embarcaciones que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz, una acción que disparó nuevamente los precios del petróleo.