Maximiliano Óscar Martínez, un funcionario de la Policía Federal Argentina de 30 años, es buscado desde el 8 de septiembre, luego de haber cruzado hacia territorio boliviano. La desaparición activó un amplio operativo conjunto entre Argentina y Bolivia, con la participación de unos 250 efectivos desplegados en la zona fronteriza entre La Quiaca y Villazón.
La angustia de la familia quedó expuesta en la voz de Clara Erazo, madre del joven, quien pidió que la búsqueda se mantenga con intensidad y expresó su deseo de que su hijo aparezca con vida. La mujer también reclamó que cualquier persona que tenga algún dato se acerque a las autoridades, en medio de una incertidumbre que se prolonga desde hace varios días. Su padre, Oscar Martínez, relató que aquel día Maximiliano salió de La Quiaca en bicicleta con la intención de ir a Villazón a comprar algunas cosas y regresar. Según contó, después de revisar cámaras de seguridad, la familia perdió su rastro cuando el celular se apagó y ya no volvió a saberse nada de él.
La preocupación creció en el lado argentino, donde familiares, amigos y vecinos participaron de una marcha en La Quiaca para pedir que se profundice la búsqueda. La madre del desaparecido se sumó a esa movilización y volvió a insistir en que la prioridad de la familia es encontrarlo con vida.
En el marco de la cooperación internacional, la Fiscalía solicitó y activó una alerta amarilla de Interpol para ampliar las posibilidades de localización. Al mismo tiempo, la investigación avanzó en Villazón con allanamientos realizados por la Policía Boliviana y el Ministerio Público, con presencia de investigadores argentinos. Los procedimientos alcanzaron domicilios particulares y otros espacios de la ciudad fronteriza, aunque hasta ahora no permitieron dar con el paradero de Martínez.
También se desplegaron operativos en alojamientos, locales nocturnos y lenocinios, a partir de elementos incorporados a la causa que indican que el ciudadano argentino podría haber estado en algunos de esos lugares durante las noches del 8 y 9 de septiembre. En esas intervenciones se secuestraron dispositivos DVR y registros de cámaras de seguridad, que serán analizados para reconstruir sus últimos movimientos y determinar con quiénes estuvo antes de desaparecer.
La investigación está a cargo de la Fiscalía de Investigación Penal Preparatoria N.º 11 de La Quiaca, conducida por el fiscal Alberto Omar Mendívil. De acuerdo con los primeros datos reunidos, las cámaras permitieron establecer que Martínez habría cruzado hacia Villazón, aunque todavía no se logró precisar qué camino siguió después ni dónde se encuentra.
El operativo se extendió también a las inmediaciones del Puente Internacional Horacio Guzmán, a ambos márgenes del río fronterizo y a otros puntos de la zona. En territorio argentino participan efectivos de la Policía de la Provincia de Jujuy, la Policía Federal Argentina y Gendarmería Nacional, además de personal de otras jurisdicciones. Del lado boliviano intervienen la Policía Boliviana y el Ministerio Público de Villazón. A los rastrillajes también se sumaron agrupaciones gauchas a caballo para colaborar en sectores de difícil acceso.
Maximiliano Martínez mide aproximadamente 1,67 metros, es de contextura física normal, tez trigueña y cabello corto y negro. Al momento de desaparecer vestía pantalón deportivo negro y calzado gris marca Adidas.
La búsqueda continúa de manera coordinada entre ambos países, mientras la familia insiste en una sola esperanza: obtener pronto una respuesta sobre el paradero del policía. Cualquier información puede ser comunicada al 911, a los números 388 6860239 y 388 6828607, o en cualquier dependencia policial de Bolivia.