El Tribunal Supremo Electoral inició el proceso de reforma total de tres leyes electorales con el objetivo de mejorar la legislación y perfeccionar los procesos electorales en Bolivia, en un trabajo que comenzará este 16 de septiembre en Santa Cruz y que luego se replicará en todos los departamentos del país.
El presidente del TSE, Gustavo Ávila Mercado, explicó que esta iniciativa responde al compromiso asumido después de cinco procesos eleccionarios en Bolivia, en un contexto en el que, según dijo, la normativa vigente requiere una actualización urgente. Señaló que las leyes 018, 026 y 1.096 “ya no pueden estar en vigencia” porque contienen vacíos y contradicciones, por lo que consideró necesaria su modernización.
Ávila confirmó que Santa Cruz será el primer espacio donde el órgano electoral socializará el proyecto y recogerá propuestas de la ciudadanía y de los distintos actores vinculados al proceso electoral. Después de esa primera etapa, el TSE prevé reunirse con partidos políticos, organizaciones cívicas y universidades en cada uno de los departamentos.
El titular del Tribunal también afirmó que no se ha dejado de lado el compromiso de elaborar un nuevo padrón electoral. Recordó que el plazo para presentar ese registro vence en diciembre de 2027 y aseguró que será cumplido oportunamente, a partir de un trabajo adecuado.
En relación con la legislación electoral, Ávila reconoció la necesidad de profundizar la independencia del Órgano Electoral y evitar que sentencias judiciales paralicen procesos electorales, como ocurrió hasta el año pasado. En ese marco, sostuvo que el régimen electoral debe incorporar modificaciones vinculadas con los debates, las encuestas, las inhabilitaciones y las inscripciones cercanas a la jornada de votación, aspectos que, a su criterio, hoy presentan limitaciones.
También cuestionó que una segunda vuelta pueda verse afectada por la salida de un partido del proceso, como ocurrió en La Paz, y apuntó que la normativa actual permite ese tipo de situaciones. En esa línea, planteó la necesidad de eliminar los llamados “taxi partidos” y frenar la compra y venta o comercialización de siglas, así como la venta de cargos a candidatos.
“Estamos modernizando el proceso electoral y en eso estamos avanzando”, afirmó Ávila, al señalar que una democracia sólida no debe temer a las modificaciones y que Bolivia debe avanzar en ese sentido.
La participación de los parlamentarios será determinante en esta reforma, por lo que el Órgano Electoral prevé reunirse con las brigadas departamentales. Toda la propuesta será presentada hasta la primera semana de noviembre de este año.
En Tarija, la reunión con instituciones para abordar esta reforma está programada para el 22 de octubre, ocasión en la que se espera recibir propuestas orientadas a mejorar la legislación electoral y perfeccionar la democracia.