El gabinete de ministros del presidente Rodrigo Paz aprobó este lunes el Decreto Supremo 5705, mediante el cual se incrementa a Bs 6.000 millones el fondo del Tesoro General de la Nación (TGN) destinado a cubrir la diferencia en la compra de petróleo y sus derivados.
La decisión amplía de manera considerable los recursos asignados para este fin. En julio, el Gobierno había dispuesto un fondo de Bs 1.000 millones; en agosto, ese monto fue elevado a Bs 2.000 millones y, con la nueva norma aprobada el lunes, la cifra asciende ahora a Bs 6.000 millones.
En el decreto, el Ejecutivo sostiene que, “en la coyuntura económica actual que atraviesa el Estado Plurinacional de Bolivia es necesario mantener las medidas de estabilización de los precios de los productos derivados del petróleo”. Bajo ese argumento, añade que “corresponde ampliar el monto asignado a YPFB mediante los Decretos Supremos antes mencionados, con el fin de contar con los fondos suficientes y necesarios para garantizar el abastecimiento de los combustibles en todo el territorio nacional”.
La medida se adopta en un contexto marcado por el incremento de los precios internacionales del petróleo, afectados por la guerra en medio oriente. En ese escenario, el Gobierno mantiene la subvención para el diésel y la gasolina pese a los factores externos. Actualmente, el litro de gasolina se comercializa en Bs 6,96 y el de diésel en Bs 9,80.
Solo los grandes consumidores están sujetos a un régimen variable, por lo que en la actualidad pagan Bs 16,50 por litro de diésel.
En materia de precios, el Decreto Supremo 5683, aprobado en agosto, establece que el congelamiento de los productos derivados del petróleo se extiende de seis a 12 meses, es decir, hasta enero de 2027.
Además, en el programa económico presentado ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno asumió el compromiso de eliminar la subvención en 2027.
En ese marco, el presidente Paz ha planteado como desafío definir si los recursos del Estado deben seguir destinándose a la subvención o, por el contrario, orientarse a la inversión en infraestructura, salud y educación.