La tensión política entre Evo Morales y el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, volvió a escalar este jueves tras un nuevo cruce de acusaciones que puso en el centro del debate la permanencia del funcionario en el gabinete de Rodrigo Paz y la situación jurídica del exmandatario.
Las declaraciones de Morales surgieron durante su programa en Radio Kawsachun Coca, donde afirmó que en el actual Gobierno existen autoridades involucradas en hechos de corrupción y apuntó directamente contra Zamora. El exmandatario cuestionó que el ministro continúe en el cargo pese a lo que, según dijo, sería una sentencia ejecutoriada por corrupción.
“Él (Zamora) con sentencia ejecutoriada es Ministro de Obras Públicas, dónde se maneja plata (…) A corruptos con sentencia se confía ministerios”, expresó Morales en su intervención.
La respuesta del ministro llegó horas más tarde a través de sus redes sociales. Zamora rechazó la acusación y aseguró que cumple con los requisitos legales para ejercer sus funciones. Además, trasladó el debate hacia Morales, a quien reprochó no ajustarse a las exigencias que establece la ley para ocupar la Presidencia.
“A diferencia de Evo Morales yo sí cumplo todos los requisitos que señala la ley para ejercer mi cargo, él no cumple lo que dice la ley y la Constitución para ejercer el único cargo que desea de manera enfermiza, el de presidente. Saludos”, escribió el ministro.
La referencia a una supuesta sentencia ejecutoriada contra Zamora no es nueva. En julio, el propio ministro ya había rechazado una denuncia similar hecha por el diputado de Alianza Popular, Rolando Pacheco, y entonces sostuvo que reúne las condiciones legales para permanecer como autoridad. En esa ocasión afirmó que cumple “con absolutamente todos los requisitos para ser funcionario público” y remarcó que seguía enfocado en las tareas de su despacho.
El intercambio se da en un contexto de creciente confrontación entre Morales y el Gobierno de Rodrigo Paz. Este jueves, el exmandatario también cuestionó la ampliación del estado de excepción por otros 90 días, al considerar que la medida no se aplicó durante el primer periodo.
La Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó la madrugada de este jueves la ampliación por 90 días, con 100 votos de los 158 asambleístas presentes, de acuerdo con reportes de prensa. El Ejecutivo justificó la decisión por el riesgo de nuevas movilizaciones y bloqueos.
Morales, sin embargo, sostuvo que el régimen excepcional no refleja lo ocurrido en los últimos meses y criticó que continúen las reuniones, movilizaciones y bloqueos pese a su vigencia. Con ello, la disputa política entre el exmandatario y el Gobierno sigue abierta, marcada por acusaciones cruzadas sobre corrupción, cumplimiento de la ley y la situación jurídica del propio Morales.