El canciller Héctor Huanca afirmó que una eventual visita del presidente chileno José Antonio Kast a territorio boliviano tendría un alcance que iría mucho más allá del protocolo y se convertiría en una señal política de gran peso dentro del proceso de recomposición diplomática entre Bolivia y Chile, que, según dijo, ya está en marcha.
En un artículo difundido por el diario La Tercera, Huanca expuso su visión sobre los avances y los desafíos de la relación bilateral, al remarcar que ambos países comparten realidades concretas que atraviesan la vida cotidiana de sus sociedades, desde familias y comercio hasta trabajo, recursos y oportunidades.
El canciller también hizo referencia a la historia común entre ambos Estados, marcada por diferencias profundas que, en su criterio, forman parte de las identidades nacionales. Recordó que Chile invadió las costas bolivianas en 1879, en una zona rica en salitre y recursos mineros, hecho que derivó en la Guerra del Pacífico y en la pérdida de la cualidad marítima de Bolivia, conflicto en el que también quedó involucrado Perú.
Huanca señaló que esa historia no puede ser negada ni reescrita, y sostuvo que Bolivia no renuncia ni a su memoria histórica ni a su vocación marítima. Sin embargo, insistió en que reconocer lo que diferencia a ambos países no debería impedir que trabajen en aquello que puede unirlos.
En esa línea, planteó que Bolivia y Chile deben definir qué tipo de vecinos quieren ser y afirmó que la madurez de los Estados consiste en administrar sus diferencias sin bloquear oportunidades para sus pueblos.
El texto del canciller destacó que ambos países ya han comenzado a avanzar por ese camino mediante una agenda orientada a transformar la confianza en cooperación. Entre los progresos mencionó la modernización y ampliación del Acuerdo de Complementación Económica N°22 (ACE-22), que abre nuevas posibilidades comerciales y de inversión, además de mejores condiciones para la conectividad digital, la integración energética y la cooperación en minería, salud y recursos hídricos.
También señaló que se trabaja para aumentar la eficiencia logística del comercio boliviano en territorio y puertos chilenos, así como para mejorar las conexiones terrestres y ferroviarias, con beneficios para Bolivia, el norte de Chile y la integración regional.
En el ámbito de la seguridad, Huanca indicó que ambos países enfrentan amenazas que no conocen fronteras y recordó que Bolivia participa desde el inicio en el Compromiso Regional de Santiago, con avances en mecanismos de cooperación policial. En ese punto, advirtió que la delincuencia transnacional organizada exige respuestas coordinadas.
El canciller resaltó además el vínculo humano entre ambos pueblos, al mencionar a los cientos de miles de bolivianos que viven y trabajan en Chile, así como a miles de chilenos con lazos en Bolivia.
Finalmente, reiteró que una eventual visita de José Antonio Kast a Bolivia tendría una significación especial. “De concretarse, será una poderosa señal política y gran paso en el proceso de recomposición diplomática, que ya está en curso”, afirmó.
“No aspiramos a una relación construida sobre el olvido. Aspiramos a algo más difícil y valioso: una relación capaz de mirar de frente su historia y, aun así, decidir responsablemente su futuro”, concluyó Huanca.