La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia endureció su postura frente al Decreto Supremo 5716 y anunció el repliegue de sus unidades por 24 horas para el lunes 28 de septiembre, como primera medida de presión en rechazo a la modificación de la subvención al diésel. La dirigencia advirtió que, si durante ese plazo no recibe una respuesta del Gobierno, la protesta podría derivar en un paro nacional indefinido.
La decisión fue comunicada por el máximo ejecutivo de la organización, Lucio Gómez, luego de varios días de pronunciamientos del sector contra la norma, que cambió la política de subvención al combustible y fijó inicialmente el precio del diésel en Bs 17,95 por litro. Para los transportistas, esa disposición representa un incremento en sus costos de operación que, según sostienen, terminará repercutiendo no solo en el sector, sino también en los usuarios.
Gómez explicó que la primera acción consistirá en el repliegue de las unidades del transporte sindicalizado durante 24 horas, tiempo en el que la dirigencia espera una respuesta del Ejecutivo a su demanda principal: la abrogación del decreto. En caso de que no exista una respuesta satisfactoria, la advertencia es avanzar hacia un paro nacional indefinido.
El dirigente remarcó que la medida no está pensada como una protesta limitada a una sola región, sino como una movilización de alcance general. “Es una protesta general”, afirmó al referirse al alcance que busca dar la Confederación a esta determinación.
La organización agrupa a federaciones sindicalizadas de distintos departamentos, aunque aún deberá verificarse el nivel de cumplimiento que alcance el repliegue en cada región y en las distintas modalidades del servicio. En paralelo, otras organizaciones del autotransporte, como el Transporte Libre y sectores cooperativizados, también han desarrollado sus propios ampliados y negociaciones con el Gobierno.