El Comité Cívico de Tarija planteó como alternativa frente a la crisis de carburantes la importación de petróleo crudo desde el exterior para refinarlo en Bolivia y obtener, entre otros derivados, diésel a un costo menor. La propuesta forma parte de los documentos elaborados por los cívicos tarijeños y será nuevamente presentada en la reunión que sostendrán en Santa Cruz, antes de llevarla al Gobierno, según explicó Jesús Gira Martínez.
El dirigente recordó que el sector ya expuso dos opciones de solución ante la escasez de combustibles. Una de ellas apunta a permitir la libre importación de carburantes por parte de privados, mientras que la otra consiste en traer crudo para procesarlo en refinerías nacionales. De acuerdo con los estudios citados por los cívicos y con el criterio de profesionales consultados, esa vía permitiría que el litro de diésel llegue a costar 12 bolivianos.
Gira señaló que esta propuesta será presentada en la reunión del movimiento cívico nacional prevista para el 10 de octubre, Día de la Democracia. A su juicio, el Gobierno debería dejar de importar diésel de empresas que calificó como “usureras” y encaminar una relación de Estado a Estado para resolver el abastecimiento.
El presidente cívico también mencionó que Bolivia forma parte del Mercosur junto con Argentina y Brasil, y sostuvo que los estudios sobre la refinación de petróleo en el país ya fueron presentados tanto al movimiento cívico nacional como al propio Gobierno. Añadió que en los últimos días se han visto señales oficiales que apuntarían a considerar esta alternativa.
A largo plazo, afirmó, será necesario buscar soluciones más sólidas mediante una nueva Ley de Hidrocarburos. En ese marco, recordó que Bolivia cuenta actualmente con tres plantas de refinación, una en Cochabamba y dos en Santa Cruz, y que, según la información que manejan, estarían operando entre el 25% y el 30% de su capacidad instalada.
Gira insistió en que, con esos niveles de funcionamiento, sería posible refinar el crudo importado sin mayores dificultades. Subrayó además que la propuesta no es traer diésel, sino petróleo crudo, porque considera que esa opción resulta más conveniente para el país.
El dirigente agregó que, además de diésel, del proceso de refinación también se obtendrían grasas, aceites para motores de vehículos y otros productos. En ese contexto, admitió que la situación económica nacional genera preocupación.