La temporada de lluvias que está por comenzar encendió las alertas en Cercado, donde la Unidad de Gestión de Riesgos ya activó un plan de prevención ante la previsión de precipitaciones más intensas que las registradas el año pasado y el consecuente riesgo de daños de mayor magnitud en distintos barrios.
Desde la UGR explicaron que la preparación busca anticiparse a posibles desbordes de quebradas y a afectaciones en zonas vulnerables. El director de esa unidad, Álvaro Baldivieso, señaló que el pronóstico obliga a redoblar esfuerzos, porque se espera una temporada con lluvias intensas y prolongadas que incluso podrían duplicar los milímetros caídos el año pasado. En ese marco, indicó que ya se ejecutan trabajos de limpieza de bocatormentas y que la maquinaria está operando en la quebrada El Monte para evitar desbordes en la avenida Delio Echazú, donde el año pasado se registraron varias emergencias.
Baldivieso agregó que estas labores se desarrollan en coordinación con la Secretaría de Obras Públicas y la subalcaldía, con el objetivo de reducir el impacto de la época húmeda que está por instalarse. El panorama meteorológico, además, fue anticipado esta semana por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología, que informó que desde este miércoles las temperaturas irán en ascenso en todo el departamento, aunque también advirtió sobre lloviznas y ráfagas de viento registradas en distintos municipios como parte de la transición hacia la temporada más húmeda.
A la preocupación por las lluvias se suma otro factor que podría complicar la respuesta institucional: el levantamiento de la subvención al diésel. Baldivieso advirtió que esta medida puede afectar directamente el trabajo de la UGR, ya que gran parte de sus tareas depende del uso de maquinaria para limpieza, atención de emergencias y distribución de agua en cisternas. Según explicó, el incremento del combustible ya está generando dificultades para el abastecimiento y eso podría frenar parte de las operaciones.
El funcionario reconoció que la situación no solo golpea a su unidad, sino que también se replica en otros municipios y departamentos, donde las autoridades han advertido sobre posibles paralizaciones de obras y complicaciones para responder a emergencias. En su caso, dijo que el problema ya se siente en el trabajo cotidiano y que están buscando alternativas para resolver el aprovisionamiento, aunque admitió que el escenario se vuelve más difícil para atender a todas las familias que requieren apoyo.
Baldivieso detalló que la distribución de agua que realiza la UGR se concentra en tres frentes: consumo humano para familias vulnerables, abastecimiento para animales y riego de cultivos. Actualmente, ese servicio llega a dos distritos, 16 barrios y ocho comunidades. Frente a la dificultad para cubrir todas las zonas, anunció que se impulsará una campaña de concientización en medios de comunicación para promover el uso responsable del recurso.
“Probablemente vamos a trabajar un spot para concientizar a la población sobre la importancia de racionar y optimizar el uso del agua”, indicó.