El dirigente de Blooming, Alberto Lozada, oficializó la salida del director técnico Erwin Sánchez y también la del gerente deportivo, Carlos Aragonés, en medio de un momento delicado para la Academia. La dirigencia celeste ya aguarda la llegada del argentino Cristian Palucci, elegido para asumir el mando del plantel de cara al próximo compromiso, que será este domingo en una visita exigente a Bolívar.
Lozada confirmó que Sánchez dejó de ser el entrenador del equipo y explicó además que Aragonés presentó su renuncia. Según el dirigente, la manera en que se manejó la salida del técnico no fue bien recibida por el gerente deportivo, motivo por el cual decidió dar un paso al costado.
Aragonés había llegado a Blooming a mediados de año para ocupar el cargo que antes desempeñaba el exjugador Oscar “Pony” Araúz. Su salida se suma así a la reestructuración que atraviesa la institución, marcada por la necesidad de reaccionar con rapidez ante los resultados adversos.
En el entorno celeste ahora se espera la llegada de Palucci, técnico argentino de 53 años, quien fue elegido para reemplazar a Sánchez. Lozada también lamentó que desde la interna dirigencial se hubiera filtrado información sin autorización, por lo que remarcó que, por el momento, solo resta cumplir con lo establecido en el contrato del entrenador saliente y aguardar la incorporación del nuevo DT.
La derrota frente a Oriente Petrolero terminó por inclinar la balanza en contra de Sánchez, quien aún confiaba en poder revertir el mal momento y mantenerse en el cargo. Sin embargo, la caída terminó siendo determinante en la decisión de la dirigencia.
El nuevo entrenador deberá asumir de inmediato, ya que Blooming tiene por delante una visita complicada a Bolívar por el torneo seriado. La llegada de un nuevo conductor abre también la posibilidad de cambios en el plantel, con futbolistas que habían quedado relegados durante la gestión de Sánchez, como el arquero Braulio Uraezaña, mientras que el delantero César Menacho espera contar con más oportunidades.
Por ahora, Blooming atraviesa un presente que lo mantiene fuera de la zona de clasificación a torneos internacionales en ambos campeonatos que disputa, una situación que obliga al club a mejorar su rendimiento para escalar posiciones en las tablas.