La Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas (ANIV) advirtió este martes que el levantamiento de la subvención al diésel tendrá un impacto directo en los costos de producción del sector y, en consecuencia, podría traducirse en un aumento de sus productos. Ante ese escenario, la organización pidió al Gobierno la aplicación de medidas de apoyo para la industria.
El presidente de ANIV, Fernando Galarza, explicó que el alza del diésel ya se reflejó en la hoja de costos no solo del transporte, sino también en las distintas etapas del proceso productivo. Según señaló, el incremento generará condiciones adversas y es probable que termine repercutiendo en el precio final de los productos.
Galarza indicó además que el transporte ya está registrando incrementos, tanto en las rutas internacionales como en las nacionales, lo que obliga al sector a revisar el conjunto de sus costos. A esto se suma, dijo, que en los últimos meses también se produjeron aumentos en diferentes insumos utilizados para la producción, aunque todavía no habían sido trasladados al consumidor final.
En ese contexto, el dirigente sostuvo que el encarecimiento del diésel afecta la competitividad de la producción vitivinícola frente a otros países. Por ello, exhortó al Gobierno a considerar medidas compensatorias, entre ellas un alivio impositivo, al advertir que no basta con elevar el precio de los carburantes sin implementar acciones de respaldo para el sector.
Galarza concluyó que estos factores dificultan el desarrollo de la industria y remarcó que, si bien entiende que se trata de una política impulsada por el Gobierno, necesariamente deben adoptarse otras medidas para evitar mayores perjuicios.