La Justicia argentina confirmó un nuevo avance en la desarticulación de una red de narcotráfico internacional tras la detención en Bolivia de un ciudadano venezolano vinculado al secuestro de 52 kilogramos de MDMA, una cantidad que, según la investigación, podría haber servido para producir hasta un millón de pastillas de éxtasis. Se trata, además, del mayor procedimiento de secuestro de drogas sintéticas registrado en la historia del país.
El MDMA es el nombre químico de la sustancia activa conocida popularmente como éxtasis o Molly. En este caso, el prófugo fue identificado por la Policía Federal Argentina como Alex David Coronil Polanco, quien fue localizado el martes por la noche por la división local de Interpol en Santa Cruz de la Sierra. Sobre él pesaba un pedido de captura internacional y, una vez confirmado su ingreso ilegal a Bolivia, fue expulsado y trasladado al paso fronterizo Salvador Mazza–Yacuiba, donde quedó a disposición de la PFA.
De acuerdo con la investigación judicial, Coronil Polanco habría integrado la estructura encargada de recibir el vehículo utilizado para trasladar el cargamento y de extraer la sustancia que estaba oculta en su interior. Con esta detención, la Justicia busca avanzar sobre los eslabones que todavía permanecen dentro de la organización transnacional.
A la información oficial difundida por el Ministerio de Seguridad se sumaron además datos publicados por el sitio especializado Encripdata, que relacionan la maniobra con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según esa reconstrucción, elaborada a partir de fuentes judiciales, la pesquisa se inició en marzo luego de una alerta de la DEA sobre el envío de la metanfetamina desde el puerto de Amberes, en Bélgica.
El cargamento, sin embargo, no llegó en septiembre, como se había previsto inicialmente, sino que ya estaba en territorio argentino desde octubre de 2025 a bordo del buque Grande Hamburgo, escondido dentro de un utilitario Opel Combo. La operatoria para retirar el vehículo se demoró en la terminal portuaria de Zárate después de la muerte del histórico líder del cartel mexicano, Nemesio Oseguera Cervantes, alias Mencho, en febrero de este año.
En ese marco, las tareas de investigación encabezadas por el juez Meirovich permitieron poner en marcha una entrega controlada en el puerto de Zárate. Allí fueron detenidos en una primera instancia un ciudadano mexicano identificado como Luis Enrique C. O., señalado como presunto enviado del CJNG; un salteño de iniciales Á. R. G., acusado de haberle alquilado alojamiento; y otro ciudadano venezolano que habría sido contratado como chofer por 2.000 dólares.