El presidente Rodrigo Paz Pereira inauguró este martes en La Paz una reunión con los alcaldes de las nueve capitales departamentales, El Alto y representantes de la Asociación de Municipalidades de Bolivia (AMB), en la que volvió a poner en el centro de la agenda el modelo de reforma 50-50, una propuesta que plantea redistribuir recursos, competencias y responsabilidades entre el Gobierno central y las regiones.
Durante el encuentro, el mandatario afirmó que este esquema ya es una realidad, aunque su aplicación deberá avanzar de manera gradual y paulatina. En su planteamiento, la reforma apunta a modificar la relación entre el nivel central del Estado y los gobiernos subnacionales, con el objetivo de dar mayor autonomía de gestión y financiera a los municipios y, al mismo tiempo, superar lo que definió como el “Estado tranca”.
Paz insistió en que el proceso no puede improvisarse y que requiere planificación para asegurar resultados. Por esa razón, explicó que la agenda de diálogo continuará este miércoles con las autoridades de los gobiernos departamentales, en una secuencia de conversaciones orientadas a construir la implementación del modelo.
Para sustentar la necesidad de este cambio, el jefe de Estado recurrió a su experiencia como alcalde durante la emergencia sanitaria del COVID-19. Recordó que, en ese periodo, su municipio debió atender a pobladores de Chuquisaca, Potosí y Oruro ante el colapso del sistema de salud. Según señaló, esa situación alteró la dinámica local y elevó de manera significativa la demanda de servicios públicos. A su juicio, un fenómeno similar se observa hoy en ciudades como Santa Cruz y El Alto, donde la concentración urbana exige mayores herramientas de respuesta para las autoridades locales.
En su intervención, el presidente también destacó el trabajo del gabinete técnico encargado de difundir la propuesta en distintas regiones. Mencionó además la coordinación con la vicepresidencia del Banco Mundial para contar con apoyo técnico y financiero en el proceso. En esa línea, vinculó la sostenibilidad del proyecto con decisiones macroeconómicas recientes y aseguró que los recursos recuperados tras la reducción del subsidio al diésel permitirán evitar pérdidas millonarias semanales y redirigir fondos hacia las regiones.
Como parte de los primeros avances, Paz citó la firma de convenios con el municipio de El Alto para financiar obras de enlosetado, instalación de luminarias y mejoramiento vial. Presentó estos acuerdos como una muestra inicial de la orientación que pretende dar a la reforma y a la relación con los gobiernos locales.
Al cierre de su mensaje, el mandatario apeló a su trayectoria en la función pública, recordando que pasó por cargos de concejal, alcalde, gobernador, senador y ahora presidente. Desde esa experiencia, llamó a dejar de lado las disputas políticas y a asumir una corresponsabilidad real entre los distintos niveles del Estado. También advirtió que la ciudadanía demanda resultados concretos y trabajo coordinado antes que largas discusiones.