En una sesión que se prolongó durante horas y atravesó cinco intentos fallidos, la Asamblea Legislativa Plurinacional terminó designando este sábado a José Armando Urioste Viera como fiscal general interino. La elección se concretó recién en la sexta votación, después de que los legisladores agotaran primero tres nombres y luego ensayaran distintas fórmulas para intentar alcanzar los dos tercios necesarios.
La jornada comenzó con la expectativa de elegir al sucesor de Roger Mariaca, quien enfrenta un proceso por presuntamente liderar una organización criminal que protegía el narcotráfico. Al instalarse la sesión, el presidente del Senado, Diego Ávila, pidió que cada bancada proponga un postulante. Así quedaron en carrera tres profesionales: Gonzalo Flores Céspedes, abogado presentado por el oficialista Partido Demócrata Cristiano (PDC); William Herrera Añez, jurista impulsado por las alianzas Libre y Unidad; y Julio Ariel Coronado, propuesto por APB-Súmate.
La primera votación dejó en evidencia que todavía no había acuerdo. Flores obtuvo 69 apoyos, Herrera 43 y Coronado 5, mientras que se registraron 10 abstenciones. En total votaron 127 legisladores, pero la cifra quedó corta frente a los 85 respaldos requeridos para la designación.
En la segunda ronda, Coronado quedó fuera de la compulsa y se pasó a una definición entre los dos más votados. Con 128 legisladores presentes, Flores alcanzó 77 votos y Herrera 45, además de 6 abstenciones. Tampoco en esa ocasión se llegó al umbral necesario. Ante ese escenario, Ávila dispuso un cuarto intermedio de 20 minutos para intentar acercar posiciones.
El tercer intento tampoco resolvió la disputa. Con 127 legisladores votando, Flores subió a 83 apoyos y Herrera reunió 40, con 4 abstenciones. El oficialista quedó a solo dos votos del objetivo, pero nuevamente sin lograr los 85 necesarios.
La cuarta votación mantuvo el mismo desenlace. Estaban presentes 121 diputados y senadores, Flores sumó 79 respaldos y su contendiente 40, mientras se registraron dos abstenciones. En esa ronda, el postulante del PDC volvió a quedar a dos votos de la designación, esta vez porque se requerían 81 apoyos.
En medio de la tensión, surgieron voces que pidieron modificar el escenario. La senadora de Unidad Soledad Chapetón planteó incorporar un tercer nombre para garantizar transparencia, mientras que la senadora Eliana Acosta sostuvo que no existía consenso y que no era posible forzar una definición. Incluso pidió declarar una pausa hasta el lunes para considerar otras alternativas.
Pese a los reclamos, Ávila insistió en un nuevo intento. La quinta votación tampoco produjo un resultado definitivo. Participaron 124 legisladores, Flores obtuvo 81 respaldos, Herrera 40 y hubo 3 abstenciones. Otra vez el primero quedó a dos votos, ahora porque se requerían 83.
Después de cinco rondas sin éxito, la Asamblea Legislativa Plurinacional seguía sin poder nombrar al fiscal general interino. Entonces, el presidente del Senado decidió cambiar el mecanismo de votación a escrutinio, es decir, mediante voto en urna. La decisión generó molestia en los legisladores de Libre y Unidad, que abandonaron el hemiciclo en señal de protesta.
Con el paso de las horas y ya pasada las 5:00, Ávila volvió a buscar consenso, esta vez en los pasillos de la Asamblea. A su regreso, propuso una votación por signo, convocó a los jefes de bancada y puso sobre la mesa un nombre que no había estado en la lista inicial: José Armando Urioste Viera. Finalmente, ese planteamiento reunió los dos tercios por aclamación y permitió destrabar una sesión que había quedado empantanada desde el inicio.
Antes de la votación final, Ávila anunció que se había alcanzado un acuerdo sobre la base de un nuevo nombre y pidió al diputado Ricardo Rada la presentación de la persona. Con esa definición, la Asamblea cerró una jornada maratónica que terminó con la elección de Urioste Viera como fiscal general interino.