La distribución de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en garrafas atraviesa dificultades en Tarija a raíz de una reducción en los despachos hacia las distribuidoras, situación que durante el fin de semana derivó en largas filas en distintos barrios de la ciudad. La escasez se hizo visible entre los vecinos, que acudieron a buscar una garrafa, el cupo establecido por la distribuidora para tratar de asegurar que el producto alcance a más familias.
Elsa Pérez, propietaria de la distribuidora Pimentel, explicó que el abastecimiento habitual ronda las 5.000 garrafas por día, pero en los últimos despachos la cantidad cayó a cerca de 2.000 unidades. Según relató, desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) les informaron que “no hay gas”, aunque dijo no haber recibido una explicación completa sobre las causas de la reducción.
“Estamos desabastecidos de gas hace dos, tres días, dos días que no nos han abastecido de gas”, manifestó Pérez, al describir el panorama que enfrentó la empresa en los últimos días. La menor disponibilidad se reflejó con fuerza el sábado, cuando la distribuidora recibió un volumen reducido y se concentró una gran cantidad de personas en busca del producto. Ante esa situación, se decidió entregar una sola garrafa por persona, medida que generó discusiones con algunos usuarios que intentaban llevar dos o tres unidades.
Pérez señaló además que este lunes recibirán nuevamente medio cupo y que, de acuerdo con la información que les dieron, el martes podría llegar el abastecimiento completo. “El martes, si Dios quiere, ya se normalizaría”, afirmó, al expresar su expectativa de que la situación se regularice en las próximas horas.
El problema también fue advertido por representantes del control social. Rodrigo Castillo manifestó su preocupación por las filas registradas en los últimos días y sostuvo que, mientras persista la reducción en los despachos, debería evitarse que una sola persona compre varias garrafas, con el objetivo de que el producto llegue a más hogares. “Nosotros como control social no nos queda más que hacer los controles, hacer las solicitudes”, indicó.
Castillo adelantó que buscarán información ante la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) sobre el abastecimiento de GLP y otros combustibles. A su juicio, la aglomeración de compradores también está vinculada al temor de la población frente a una posible escasez. En ese contexto, relacionó la situación con el debate sobre la subvención de los hidrocarburos y mencionó que circula información sobre una eventual modificación del precio del GLP, aunque aclaró que se trata de un dato que escuchó y que no puede confirmar.
El dirigente vecinal advirtió que un eventual incremento tendría efectos directos en los hogares y en pequeños emprendimientos que usan GLP para cocinar, además de un posible impacto en el precio de comidas y otros productos. No obstante, recordó que, según el Decreto 5667, la subvención al GLP se mantendrá hasta diciembre de este 2026, por lo que el precio de Bs 22,50 por garrafa seguirá vigente hasta entonces.
Mientras tanto, la distribuidora Pimentel aseguró que continuará atendiendo durante la jornada de este lunes y aguarda recibir el volumen comprometido por YPFB. Pérez pidió comprensión a los usuarios ante la reducción temporal del abastecimiento y remarcó que la empresa mantiene sus operaciones pese a las dificultades logísticas.