El analista político y expresidente del Senado, Óscar Ortiz, planteó este lunes una serie de retos que, a su juicio, deberá asumir José Armando Urioste una vez que sea posesionado como fiscal general del Estado interino, cargo que ocupará tras la destitución de Roger Mariaca.
Ortiz sostuvo que la nueva autoridad del Ministerio Público no fue designada únicamente para encarar la investigación contra su antecesor. Aunque consideró que el caso Mariaca “es gravísimo y debe ser esclarecido”, remarcó que la gestión interina también tendrá que dar continuidad a otros procesos que calificó como de alta relevancia, entre ellos el caso del exasesor presidencial Fernando Cerimedo, las presuntas “narcomaletas” y el presunto contrabando de oro en Viru Viru.
Sobre Urioste, el exsenador afirmó que debe actuar “de acuerdo a la ley” y “de acuerdo a su conciencia”. En esa línea, señaló que la información difundida sobre su trayectoria judicial muestra a “una persona que no ha tenido mayores controversias”.
Ortiz añadió que el nuevo fiscal general interino enfrentará una tarea que pondrá a prueba tanto su integridad como su credibilidad ante la ciudadanía. “Tiene una responsabilidad muy importante que va a poner a prueba su propia integridad y su propia credibilidad frente a la ciudadanía”, expresó.