Ante las largas filas que se formaron en las estaciones de servicio de Tarija por la búsqueda de gasolina, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), con apoyo de la Policía Boliviana, pusieron en marcha operativos de control para detectar posibles irregularidades en la comercialización y el carguío de carburantes.
Los primeros resultados de estos controles dejaron al descubierto varias situaciones que llamaron la atención. Según se informó, hubo vehículos que cargaron el tanque completo más de tres veces en un solo día. Además, se identificó un motorizado con placa clonada que realizó carguíos en Beni, Santa Cruz y Tarija.
Ronaldo Roque, encargado de Estaciones de Servicio de YPFB en Tarija, explicó a Tarija Conecta que el seguimiento se realiza a partir de las placas de los vehículos, con el objetivo de verificar cuántas veces ingresan a las estaciones de servicio y así detectar posibles clonaciones.
“Hemos iniciado el operativo y hemos encontrado un vehículo clonado, el cual había cargado en el departamento de Beni, de Santa Cruz y también en el departamento de Tarija. Lo que llamó la atención es que el carguío en Santa Cruz se hizo dos horas después de que se hizo en Beni, lo que dio la alerta de que se trata de un vehículo clonado”, señaló.
En ese caso, la placa fue bloqueada y el usuario deberá acudir a la ANH para regularizar su situación y luego ser habilitado nuevamente mediante un PIN.
Roque reconoció que el abastecimiento de gasolina atravesó dificultades y atribuyó la demora al paro de los cisterneros, situación que redujo los despachos de YPFB Refinación. A esto, dijo, se sumó la especulación entre los usuarios ante los rumores de un posible incremento en el precio del combustible, lo que habría disparado de manera inusual la demanda.
Como ejemplo, mencionó que la estación de servicio Las Américas, ubicada cerca del Mercado Campesino, solía vender alrededor de 3.500 litros de gasolina, pero en los últimos días llegó a requerir más de 10.000 litros.
“La gente especula pensando que va a incrementar el precio y por eso busca acumular gasolina. Informamos a la población que el precio es el mismo, no se va a cambiar, eso está garantizado”, afirmó.
El delegado presidencial en Tarija, Jorge Vaca, también participó del operativo y consideró que existe una especie de “psicosis” en la población frente a la posibilidad de un aumento en el precio de la gasolina. Al respecto, aseguró que “eso no va a pasar” y anunció que los controles serán reforzados en todo el país.
Vaca sostuvo que los resultados obtenidos hasta ahora son positivos, porque permitieron detectar a personas que cargan combustible hasta tres veces al día y de forma reiterada. A su juicio, ese carburante podría estar siendo desviado para su reventa o para otros fines ilícitos, situación que, dijo, no será tolerada.
Una vez superado el conflicto que afectó a los cisterneros, se prevé que la distribución de gasolina en las estaciones de servicio vuelva a normalizarse durante esta semana.
Mientras tanto, la ANH decidió restringir temporalmente la venta de carburantes en bidones debido al aumento repentino de la demanda. Roque confirmó que esta medida fue aplicada a través del sistema y aclaró que tendría carácter momentáneo.
“Seguramente esto será momentáneo. Esto es por el bien de la gente, porque sabemos que se está comercializando el combustible en la bolsa negra (contrabando) y eso perjudica a la población. Por eso se cortó la venta en bidones, hasta que se normalice la comercialización”, indicó.
En el caso de los productores agrícolas, desde YPFB señalaron que antes estaba autorizada la venta de hasta 10 litros por bidón, pero por el momento esa modalidad quedó suspendida.
En paralelo, medios digitales de Aguas Blancas informaron que varios ciudadanos de Bermejo estarían cruzando la frontera para comprar gasolina y diésel en el vecino país, ante la escasez registrada en Bolivia. Según esa información, las estaciones de servicio de Aguas Blancas continúan vendiendo carburantes con normalidad, siempre que no se provoque desabastecimiento para los usuarios locales.