El Ministerio de Educación convocó de manera oficial a la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (Cteub) y a la Confederación Nacional de Maestros de Educación Rural de Bolivia (Conmerb) para instalar mesas técnicas en las que se analizará y definirá el incremento al haber básico del magisterio correspondiente a la gestión 2027.
Según las notas oficiales emitidas el 6 de octubre, ambas organizaciones fueron citadas para el viernes 30 de octubre, a las 15:00, en instalaciones de esa cartera de Estado en La Paz. La convocatoria fue realizada en cumplimiento de los acuerdos alcanzados previamente entre el Gobierno y las organizaciones sindicales del magisterio.
El ministro de Educación, Ricardo Erick Sanjinés Chávez, informó además que en la reunión también participará el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, con el objetivo de que los acuerdos logrados en las mesas técnicas puedan ser incorporados en el Presupuesto General del Estado. Así lo establece la convocatoria dirigida a ambas organizaciones.
Desde el Ministerio de Educación se indicó que las mesas técnicas comenzarán su trabajo durante este mes de octubre, con la participación de representantes del magisterio urbano y rural, además de las instancias gubernamentales involucradas en la definición del incremento salarial para 2027.
La convocatoria se da en un contexto de movilizaciones y reclamos previos del sector. El 1 de octubre, los maestros urbanos marcharon en Santa Cruz de la Sierra para exigir la abrogación del Decreto Supremo 5716, que eliminó la subvención estatal al diésel. En esa oportunidad, el sector advirtió que el incremento en el precio del combustible no solo encarecía la canasta básica familiar y el transporte, sino que también podía provocar un mayor abandono escolar debido al aumento de los gastos que deben asumir las familias.
En febrero, maestros urbanos y rurales también se movilizaron de manera conjunta en rechazo a la nueva malla curricular implementada por el Gobierno.
En reiteradas ocasiones, ambos sectores han señalado que la situación económica que atraviesa Bolivia afecta directamente al magisterio y repercute en el sistema educativo, debido al incremento de los costos para las familias y a las dificultades que enfrentan los estudiantes para continuar sus estudios.