YPFB asumió en Bermejo el compromiso de encaminar una solución al colapso energético que afecta a esa población, a partir del acuerdo energético firmado por Bolivia con Argentina en gestiones pasadas. La medida más inmediata planteada es el swap o intercambio de gas, para el cual se fijó un plazo de 45 días con el fin de empezar a dar respuesta a la falta de carburante, según informó el vicegobernador de Tarija, Gonzalo Ávila Sánchez, tras participar en la reunión realizada el martes junto a la gobernadora y representantes del Gobierno.
En el encuentro se suscribió un acta en la que YPFB se compromete a impulsar y promover las gestiones necesarias, en coordinación con la Cancillería, las entidades gubernamentales competentes y las operadoras privadas del lado argentino, para viabilizar el intercambio energético que permita atender la demanda de Bermejo. El documento establece que esas gestiones deberán enmarcarse en el acuerdo de integración energética de 1998 y definir el instrumento operativo específico que corresponda.
El acta también señala que se evaluará la recepción del gas requerido por Bermejo desde el sistema de Campo Ramos y la compensación por parte de Bolivia mediante la entrega de energía equivalente en Río Grande u otro punto de medición. Esa compensación, de acuerdo con lo firmado, estará sujeta a un acuerdo comercial de nominaciones y a la factibilidad técnica y regulatoria.
La reunión fue impulsada por la crisis energética que atraviesa Bermejo desde hace varios meses y que, según se expuso, se ha ido agravando. La situación se volvió crítica con la declinación del pozo Bermejo X-44, a partir de la cual el gas natural prácticamente se agotó, sin que hasta ahora se hayan encontrado alternativas suficientes para el sistema domiciliario, el Ingenio Azucarero y el Gas Natural Vehicular.
La caída de la presión del gas natural obligó incluso a cortar el suministro a los vehículos para priorizar el uso domiciliario, aunque la presión bajó tanto que el servicio llega sin la fuerza necesaria. Para las autoridades y los sectores locales, el colapso energético en Bermejo ya es inocultable.
Además del tema del gas, YPFB comprometió en la reunión resolver el abastecimiento de diésel, gasolina y GLP, insumos que también presentan dificultades en todo el país y que han derivado en largas filas de vehículos en los surtidores. Como solución estructural, la estatal también asumió la reanudación y conclusión de los trabajos pendientes para poner en producción el pozo Bermejo X-46D.
Ese compromiso surgió luego de que se constató que llevar gas a Bermejo desde el campo Churumas no constituye una solución. La producción de ese campo alcanza 5 millones de pies cúbicos día, muy por debajo de la previsión inicial de 20 MMmcd, razón por la cual la mesa técnica resolvió priorizar la culminación de las tareas del pozo Bermejo X-46D.
Ávila afirmó que existe una crisis y que el gas ya no está llegando con presión a las familias de Bermejo. En ese marco, insistió en que en 45 días deben verse resultados concretos sobre el intercambio de gas con Argentina. También destacó que el acta firmada en la reunión representa una alternativa de solución casi inmediata y aseguró que la Gobernación seguirá de cerca el desarrollo de este problema, que no solo preocupa a los dirigentes cívicos.
Desde Bermejo, la presidenta del Comité Cívico, Wilma Mendizabal, expresó su satisfacción por los resultados del encuentro con el presidente de YPFB. Señaló que esperan el cumplimiento de los compromisos asumidos, aspecto que consideran lo más importante. Los cívicos anunciaron que harán seguimiento a las promesas y que permanecen en emergencia, sin descartar nuevas medidas si persiste el problema y continúa el bajón de presión en el suministro de gas para el sistema domiciliario y el GNV.