Efectivos del Ejército salieron a las calles de Santa Cruz de la Sierra en tanquetas durante la noche de ayer, luego del asalto armado registrado en una joyería ubicada dentro de un centro comercial, hecho que motivó al gobernador Juan Pablo Velasco a pedir un despliegue militar para reforzar la seguridad en la ciudad.
La respuesta llegó desde la Octava División del Ejército. Su comandante, el general Rider Calzadilla, atendió la solicitud de manera inmediata, y las brigadas militares comenzaron a operar en coordinación con la Policía Boliviana. Velasco agradeció públicamente la disposición y destacó la necesidad de fortalecer los patrullajes ante la escalada delictiva que preocupa a las autoridades departamentales.
A través de sus redes sociales, el gobernador expresó su reconocimiento al general Calzadilla por haber dispuesto el despliegue de efectivos militares. En su mensaje, insistió en que deben utilizarse todos los recursos operativos, logísticos, tecnológicos y de inteligencia de las fuerzas del orden para enfrentar el avance del crimen organizado.
“No podemos permitir que el crimen organizado imponga el miedo ni que la delincuencia condicione la libertad de los ciudadanos. La seguridad de los cruceños es una prioridad absoluta y exige acciones inmediatas, coordinación institucional y resultados concretos”, afirmó la autoridad, según citó El Deber.
Tras llegar al lugar del atraco, Velasco también declaró a la prensa que “el crimen organizado se está adueñando de la paz de los cruceños” y pidió que se incremente la cantidad de efectivos policiales para el departamento.
El asalto ocurrió pasadas las 19:00 horas en un centro comercial situado en el tercer anillo y la avenida Busch. De acuerdo con los testigos, al menos cuatro sujetos encapuchados y armados irrumpieron en la joyería. Por su acento, se presume que serían de nacionalidad brasileña, aunque ese extremo no ha sido confirmado.
Hasta el momento no se conoce la cantidad de joyas sustraídas. La Policía continúa con la investigación del caso mientras la presencia militar se mantiene en las calles de la capital cruceña.