Vestir la camiseta de Bolivia siempre ha significado mucho más que salir a la cancha. Para varias generaciones de aficionados, la Verde ha concentrado orgullo, sufrimiento, alegría y también esperanza. Este lunes, esa trayectoria alcanza un hito simbólico: se cumplen 100 años desde que la selección nacional empezó a competir oficialmente fuera de sus fronteras.
La historia comenzó en Santiago de Chile, escenario del primer partido internacional oficial de Bolivia, disputado ante el seleccionado local por el Campeonato Sudamericano de 1926. El estreno terminó en derrota por 7-1, pero dejó una marca imborrable en la memoria del fútbol boliviano: Teófilo Aguilar firmó, a los 10 minutos, el primer gol oficial de la Verde en el ámbito internacional.
Aquel equipo pionero estuvo integrado por Jesús Bermúdez en el arco; Diógenes Lara y Casiano Chavarría en la defensa; Eliseo Angulo, Jorge Soto y Renato Sainz en el mediocampo; y Teófilo Aguilar, Carlos Soto, Rafael Méndez, Mario Alborta y José Bustamante en el ataque. Méndez llevó la cinta de capitán en esa primera aventura que abrió el camino de la selección en el escenario continental.
Ese mismo 1926 también quedó registrado como el año en que el fútbol boliviano ingresó a la Confederación Sudamericana de Fútbol, Conmebol, y a la FIFA, las entidades que rigen este deporte a nivel continental y mundial.
Un siglo después, el recorrido de la selección puede medirse en cifras que reflejan tanto sus dificultades como sus momentos de crecimiento. De acuerdo con los registros recopilados por el estadista deportivo Víctor Quispe Perca, Bolivia disputó 544 partidos en estos 100 años. De ese total, ganó 122, empató 122 y perdió 300. Además, convirtió 552 goles y recibió 1.070.
Detrás de esos números hay una larga lista de protagonistas. En este siglo de historia, 578 futbolistas defendieron la camiseta nacional y 46 entrenadores, incluidos los interinos, estuvieron al mando del equipo en distintas etapas.
Entre todos los capítulos de la Verde, 1963 ocupa un lugar especialmente destacado. Ese año, Bolivia se consagró campeona del Campeonato Sudamericano siendo anfitriona, una conquista que la llevó a lo más alto del fútbol continental. Años más tarde, en 1997, la selección volvió a instalarse en una final de Copa América, aunque terminó en el segundo puesto tras caer ante Brasil.
La selección boliviana también tuvo presencia en la máxima cita del fútbol mundial en tres ocasiones: Uruguay 1930, Brasil 1950 y Estados Unidos 1994. Esta última clasificación tuvo un valor particular, ya que Bolivia llegó al Mundial por mérito deportivo después de 44 años sin participar en la competencia.
El sueño de volver a una Copa del Mundo volvió a ilusionar al país en el camino hacia 2026. Bolivia avanzó hasta el repechaje intercontinental, pero cayó por 2-1 frente a Irak y quedó fuera del torneo que organizarán Estados Unidos, México y Canadá.
En medio de esta historia centenaria también aparecen nombres propios que marcaron una época. Uno de ellos es Marcelo Martins Moreno, máximo goleador histórico de la selección boliviana con 31 tantos y, además, uno de los futbolistas con más partidos disputados, con 108 presencias.
A 100 años de aquel debut en Santiago, la Verde sigue ocupando un lugar central en la identidad deportiva del país. Su historia está hecha de resultados, generaciones y recuerdos que atravesaron a los hinchas, pero también de una ilusión que se mantiene intacta: volver a ver a Bolivia en una Copa del Mundo.