El cónsul honorario general de Noruega en Bolivia, Christopher Ian Hornsby Córdova, recorrió los frentes de obra del Proyecto Hidroeléctrico Ivirizu, en Cochabamba, y constató el avance de esta megaobra ejecutada por ENDE Valle Hermoso, filial de ENDE Corporación, que se encamina a su puesta en marcha.
Durante la inspección, el diplomático visitó la casa de máquinas, el embalse de compensación de juntas, las subestaciones y la presa Sehuencas. En esos espacios verificó que las turbinas ya están montadas y que existen las condiciones técnicas necesarias para su operación. También revisó el estado de las obras civiles y del montaje electromecánico del que es considerado el proyecto de generación hidroeléctrica más grande del país.
Hornsby destacó el nivel de ingeniería alcanzado en la obra y afirmó que “no tiene nada que envidiar al primer mundo”. En ese marco, remarcó la necesidad de que la etapa final reciba el respaldo correspondiente para concluir el proyecto y permitir que pronto beneficie a la población boliviana con energía limpia.
“Estoy aquí como representante del país noruego. Vine hacer una inspección y me llevo la gran sorpresa de que las instalaciones están prácticamente terminadas y solo falta un tema de coordinación para que empiecen a funcionar las turbinas”, señaló Hornsby Córdova.
La visita del cónsul se produjo antes del arribo de especialistas de la empresa noruega Rain Power, fabricante de las turbinas, quienes llegarán al país para realizar inspecciones técnicas y la puesta en funcionamiento de este componente clave de la hidroeléctrica, orientada al impulso de las energías renovables.
El Proyecto Hidroeléctrico Ivirizu está en su fase final de construcción y contempla las centrales Sehuencas, con 198.66 MW de potencia, y Juntas, con 91.55 MW. En conjunto, ambas sumarán una capacidad instalada de 290,2 megavatios.