Mientras continúan las versiones sobre un eventual cierre temporal del Aeropuerto Oriel Lea Plaza por las obras de refacción de la pista, el Gobierno Nacional aclaró que, por ahora, no existe una decisión oficial sobre restricciones en las operaciones aéreas ni sobre cambios en la dinámica de vuelos hacia Tarija. El Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda informó a El País que el proceso de contratación para intervenir la terminal aérea sigue en curso y que los detalles serán comunicados oportunamente.
La respuesta oficial llega en un contexto de creciente preocupación en Tarija, donde autoridades locales y representantes políticos han planteado dudas sobre el impacto que podrían tener los trabajos en plena temporada alta de turismo. Desde esa cartera de Estado, la posición fue tajante: lo único que puede confirmarse es que la licitación avanza, sin que hasta ahora se hayan definido fechas de inicio ni condiciones específicas para el funcionamiento del aeropuerto durante la ejecución de la obra.
En ese escenario, el senador de Alianza Libre, Rolando Vacaflor, pidió al Ministerio de Obras Públicas que se evalúe postergar las intervenciones en la fase aire hasta después de la temporada alta. El legislador remarcó que no cuestiona la necesidad de mejorar la infraestructura aeroportuaria, pero sí las condiciones en las que se prevé ejecutar los trabajos y las alternativas planteadas para el traslado de pasajeros.
Vacaflor explicó que sostuvo una reunión con el ministro y que esperaba recibir un plan de contingencia elaborado por los técnicos. Según su versión, la propuesta contemplaba suspender las operaciones del aeropuerto en determinados periodos y usar la terminal de Yacuiba como alternativa para el traslado de pasajeros. Sin embargo, insistió en que no existe información oficial que confirme ese esquema.
El senador observó que esa posibilidad implicaría dificultades logísticas por la distancia entre ambas ciudades y por el traslado terrestre de los viajeros. Ante ello, propuso que se avance primero con los trabajos en la fase tierra y que las intervenciones más complejas, como las de la pista y la torre de control, se ejecuten después de la temporada alta.
Vacaflor también mencionó el estado del proyecto y afirmó que la obra registra una inversión de 45 millones de bolivianos, con un avance físico del 20% y un avance económico del 30%, de acuerdo con los datos que expuso. Desde su perspectiva, una reducción en la frecuencia de vuelos podría tener efectos negativos en la actividad turística y económica del departamento, por lo que pidió al Gobierno nacional analizar opciones que permitan mejorar la infraestructura sin afectar la conectividad aérea de Tarija.
A su vez, el alcalde de Tarija, Johnny Torres, expresó su inquietud por las eventuales restricciones en las operaciones del aeropuerto durante los trabajos de mantenimiento de la pista. Según explicó, el proyecto contempla un bacheo y la aplicación de una nueva capa de pavimento, aunque recordó que inicialmente se había considerado una solución con pavimento rígido y luego se pasó a una alternativa flexible.
Torres insistió en que las obras son necesarias, pero advirtió que cualquier limitación en los vuelos podría afectar los esfuerzos que realizan instituciones y sectores económicos para fortalecer el turismo. Como opción, reiteró su propuesta de construir una segunda pista paralela a la actual, lo que permitiría mantener las operaciones en la infraestructura existente mientras se levanta la nueva franja. Una vez concluida, los vuelos podrían trasladarse a esa pista y recién entonces ejecutarse los trabajos de mantenimiento sobre la actual.
El alcalde sostuvo que esa alternativa ayudaría a mejorar la infraestructura aeroportuaria y a prolongar la vida útil de la pista existente, aunque reconoció que requiere recursos adicionales y una coordinación con el Gobierno nacional. “Encontremos una solución compartida también para el aeropuerto. Veamos qué podemos hacer”, manifestó.
Torres consideró además que los plazos del proceso de contratación podrían permitir que la temporada alta transcurra antes del inicio de los trabajos, aunque precisó que esa es solo su estimación y no una confirmación del Ministerio de Obras Públicas. Mientras tanto, el Gobierno insiste en que no hay decisiones tomadas sobre un cierre del aeropuerto y que el proceso administrativo continúa.
En septiembre de este año, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, brindó detalles sobre la licitación pública para la reconstrucción y rehabilitación de la pista del aeropuerto Oriel Lea Plaza, lado aire. En esa ocasión informó que el proyecto fue lanzado con un presupuesto de 280 millones de bolivianos y que será financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). También señaló que se trata de una obra que había quedado estancada y que fue recuperada por el actual Gobierno.
Zamora