Jorge Isaac Campas Jiménez, conocido con el alias de ‘Mapaya’ y señalado como líder de la organización criminal ‘Espartanos’, fue extraditado a Colombia para enfrentar procesos penales por delitos de lesa humanidad, según confirmaron autoridades de Interpol.
La entrega del procesado se concretó luego de que el Tribunal Supremo de Justicia autorizara el procedimiento mediante una resolución suprema, en la que se tomó en cuenta el requerimiento de la justicia colombiana para llevarlo a juicio y evitar que los hechos atribuidos queden sin sanción.
Campas Jiménez permaneció detenido por orden judicial en la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz, desde los primeros días de abril. De manera oficial se conoció que pasó más de seis meses en el pabellón de máxima seguridad del PC-7, considerado un espacio destinado a internos de extrema peligrosidad.
Las autoridades colombianas lo identifican como uno de los delincuentes más buscados de ese país. Según los antecedentes difundidos, escapó en 2021 para evadir procesos por secuestro, homicidio, extorsión, porte ilegal y tráfico de armas, además de tráfico de drogas. La Policía de Colombia incluso ofreció una recompensa de 200 millones de pesos, equivalente a más de 370.000 bolivianos, por información sobre su paradero.
La captura de ‘Mapaya’ en Bolivia se produjo en los primeros días de abril, cuando efectivos del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia, DACI, de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen realizaban rastrillajes en la zona de Paurito. En una quinta detectaron la presencia de hombres armados e ingresaron al lugar, pero fueron recibidos con disparos, lo que derivó en un enfrentamiento con miembros de los llamados ‘Espartanos’.
En ese intercambio de fuego no se reportaron heridos. Como resultado del operativo, fueron aprehendidos 11 ciudadanos que estaban en posesión de armas de fuego. Todos fueron enviados a Palmasola por delitos vinculados con tráfico ilícito de armas, tenencia, porte o portación, organización criminal, asociación delictuosa y homicidio en grado de tentativa.
La gobernación de Palmasola confirmó que, una vez oficializada la salida de ‘Mapaya’ para su extradición, se adoptaron medidas estrictas de seguridad para impedir cualquier fuga o intento de rescate. El recluso fue aislado por la Policía al menos dos días antes de su traslado.
También se confirmó la llegada de policías de Colombia a Bolivia para recibir al procesado y acompañar su traslado a su país bajo estrictas medidas de seguridad. Ayer por la mañana, ‘Mapaya’ fue llevado a La Paz en un avión, escoltado por agentes colombianos y por efectivos de Interpol bajo el mando de su director, el coronel Marco Murgía.
Los registros señalan que Campas Jiménez era uno de los más buscados del Valle del Cauca, especialmente por sus operaciones delictivas en Buenaventura, donde extorsionaba a comerciantes. También se conoció que, tras su detención en 2017 y su posterior libertad bajo detención domiciliaria, se dio a la fuga. Ese mismo año habría sido ubicado en el segundo piso de un inmueble y luego trasladado por la Policía para que comparezca ante la justicia.
En paralelo, el 9 de abril la Felcc y la Fiscalía identificaron a Ismael Balcázar Suárez como propietario de la quinta de Paurito donde ocurrió el enfrentamiento entre policías y los integrantes de la organización de ‘Mapaya’. Balcázar fue citado como testigo, pero su declaración no pudo ser recibida por la falta del policía asignado y del fiscal. Posteriormente, la Felcc y la Fiscalía allanaron su vivienda, ubicada en el condominio Jardines del Norte, aunque el hombre no fue encontrado.