Dirigentes campesinos alineados con el evismo tomaron distancia de Alain Torrico luego de que el Gobierno lo señalara por presuntamente coordinar con Evo Morales acciones violentas vinculadas a las protestas anunciadas para noviembre.
Feliciano Vegamonte, dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), afirmó que Torrico en algún momento formó parte de sus filas y mantenía coordinación con ellos, aunque después —según dijo— se habría acercado más al Gobierno. En la misma línea, Vicente Choque sostuvo que el sindicado debe responder de manera personal por los delitos que se le atribuyen y rechazó cualquier relación con el evismo.
Ambos dirigentes, además, acusaron al Gobierno de criminalizar y perseguir a los seguidores de Morales en el trópico de Cochabamba. Choque, sin presentar pruebas, denunció que la Policía vigila a dirigentes evistas en esa región y advirtió sobre posibles detenciones.
En ese contexto, los evistas consideran que este caso busca desviar la atención de los audios vinculados al caso Fernando Cerimedo, al que califican como una “cortina de humo”.
Del lado oficial, tras la aprehensión del exdirigente evista, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, habló de dos nuevas líneas de investigación: una relacionada con el hallazgo de restos óseos y otra con comunicaciones que Torrico habría mantenido con Evo Morales para coordinar supuestas acciones violentas previstas para noviembre.
Oviedo también informó que Torrico fue sorprendido tras tareas de inteligencia y seguimiento, en posesión de dinamita, anfo —un potenciador de explosivos— y armas de fuego. Según la versión del Gobierno, esos elementos habrían estado destinados a provocar enfrentamientos y desestabilización en el marco de las movilizaciones anunciadas para noviembre.
“Se ha logrado obtener comunicaciones entre este señor, Alain Torrico, con el señor Evo Morales, el cual era notificado de preparativos para sembrar luto, violencia, muerte entre los bolivianos. Después de estas comunicaciones, este señor era contactado telefónicamente para seguir recibiendo instrucciones y organizarse en función de las movilizaciones de noviembre”, señaló el ministro.
La autoridad difundió un esquema con supuestos vínculos y comunicaciones telefónicas entre Torrico, Morales, el gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, Vegamonte y Efraín Suárez Flores. Según Oviedo, Torrico informaba a Morales sobre preparativos para “sembrar luto, violencia y muerte” y luego recibía instrucciones para organizar acciones durante las movilizaciones.
El exdirigente fue aprehendido junto a su hermano en un operativo realizado en Quillacollo, donde la Policía encontró armas de fuego, dinamita y otros materiales explosivos. En ese mismo procedimiento también se hallaron restos óseos.
Torrico fue dirigente de organizaciones cooperativistas mineras de Ayopaya y Cochabamba. Antes había expresado públicamente su respaldo a Morales. En 2024 anunció que más de 200 mineros se sumarían a la seguridad del expresidente y, durante las protestas de 2025, respaldó las movilizaciones contra el Gobierno de Luis Arce.
Vegamonte sostuvo, además, que Torrico se alejó de sus organizaciones y después apareció en la Coordinadora Nacional por la Patria, encabezada en Cochabamba por Ramón Daza.