La Policía Boliviana intensificó este domingo sus operativos de control y prevención en distintos cementerios del país, con el objetivo de resguardar la seguridad de los miles de visitantes que acuden por la festividad de Todos Santos.
La institución informó, a través de sus redes sociales, que sus servidores policiales desarrollan labores de vigilancia y orientación para precautelar la integridad de las personas y contribuir al normal desarrollo de esta tradicional celebración. En ese marco, pidió a la población tomar precauciones durante sus traslados, cuidar sus pertenencias, no perder de vista a los niños y acatar las indicaciones del personal policial para mantener un ambiente de paz y tranquilidad.
En Sucre, el movimiento policial fue parte del despliegue visible en medio de la masiva concurrencia a los camposantos. La jornada estuvo marcada por el constante flujo de familias que, como cada año, se acercaron a honrar a sus difuntos en una de las tradiciones más arraigadas del país.
Bolivia vive estos días la festividad de Todos Santos, una celebración que genera un importante movimiento de personas en cementerios y principales centros de comercio. De acuerdo con la tradición popular, las almas de los fallecidos retornan al mundo de los vivos al mediodía del 1 de noviembre, motivo por el cual las familias preparan mesas con masitas, flores y otros alimentos para recibir simbólicamente a sus seres queridos.
En ese contexto, el presidente Rodrigo Paz también se refirió a la fecha en sus redes sociales. “Por nuestros difuntos queridos y por todos los seres queridos de las familias bolivianas, hoy los recibimos con mesas llenas de t’antawawas, flores y recuerdos. Cariños y siempre en nuestra memoria”, escribió.
La tradición establece, además, que esa visita es temporal, ya que al mediodía del 2 de noviembre las almas son despedidas con el desarme de las mesas, cerrando así una de las costumbres más significativas del calendario boliviano.