El diálogo entre el Gobierno nacional y las gobernaciones para avanzar en la política de redistribución de recursos y responsabilidades 50/50 abrió su primer foco de tensión tras la propuesta de asignar solo un 1% de coparticipación tributaria a las administraciones departamentales.
La discusión se dio en una nueva reunión entre ambas partes, realizada el viernes 30 de octubre, en la que se abordó la inclusión de las gobernaciones en la coparticipación tributaria, un mecanismo del que actualmente no reciben ningún porcentaje. Según se conoció, en un inicio el Ejecutivo había planteado una participación de apenas 0,4%, aunque finalmente, entre otros puntos, se acordó elevarla al 1% para los gobiernos autónomos departamentales.
Pese a ese avance, la decisión no fue recibida con conformidad por todos los gobernadores, varios de los cuales expresaron públicamente su rechazo al porcentaje definido.
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, fue uno de los más críticos. “Es imposible que yo, como gobernador del departamento más importante de este país, acepte el 1%, me parece una falta de respeto, porque nosotros producimos el 80% de los alimentos, el 40% del PIB, somos el departamento más poblado”, afirmó. También recordó que, en la distribución actual, el 75% de la coparticipación está destinado al centralismo, el 20% a los municipios y el 5% a las universidades. A su criterio, los recursos deben permanecer en los departamentos. “Nosotros necesitamos que los recursos se queden en los departamentos. Da vergüenza que quienes representan a los departamentos, a las provincias, a los municipios, a los distritos, sean los que se estén peleando”, añadió.
Desde Cochabamba, el gobernador Leonardo Loza sostuvo que la aspiración de las administraciones departamentales es llegar al 15% de coparticipación, por lo que calificó la oferta del Gobierno como una burla. “La propuesta del Gobierno ni siquiera era 1%, era 0,4%. Como sea, nos dicen, podemos llegar a 1%, (pero) condicionado con ítems de salud (…), así que yo creo que esto es una burla, un abuso de parte del Gobierno”, declaró.
En la misma línea, la gobernadora de Tarija, María René Soruco, consideró que la propuesta representa un “retroceso” y remarcó que “la salud y la autonomía no se negocian”.
No todos los gobernadores, sin embargo, vieron el acuerdo con el mismo nivel de rechazo. El gobernador de La Paz, Luis Revilla, sostuvo que se trata de un avance que podría permitir un incremento progresivo en el tiempo. Relató que la reunión del viernes fue compleja, aunque finalmente se alcanzó un consenso. “Pero bueno, yo considero que es un avance, la situación económica del país no es fácil, es muy compleja, este 1% significa que paulatinamente puede irse incrementando en el tiempo, estamos hablando de cerca de 460 millones de bolivianos que van a ser distribuidos entre las nueve gobernaciones a partir del próximo año, en el marco del 50-50”, dijo.
Desde el Gobierno, el viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, cuestionó la postura de algunas autoridades subnacionales y lamentó lo que consideró falta de compromiso en las mesas técnicas de negociación. “El Gobierno nacional lamenta la falta de compromiso y de seriedad con la que algunas autoridades subnacionales asisten a las mesas técnicas”, manifestó. Añadió que en las reuniones se dice una cosa y luego, ante los medios, otra. También adelantó que el Ejecutivo fijará una posición firme en las siguientes horas, en un contexto de dificultades financieras. “La situación financiera del país es compleja y eso implica ajustarse el cinturón”, afirmó.
Santamaría también respondió al gobernador cruceño y señaló que se victimiza. “El gobernador de Santa Cruz participó en la reunión, dio su aquiescencia, igual que otras autoridades, luego salió en su región (como) víctima, como le caracteriza, y despotricó de acuerdos que han sido avanzados con sus equipos técnicos de manera secuencial durante todo este tiempo”, sostuvo.
La política de redistribución 50/50 forma parte de una promesa electoral del presidente Rodrigo Paz, quien en varias ocasiones aseguró que será implementada de forma gradual.
Entre los acuerdos alcanzados en la reunión figura la asignación del 1% de la cop