En Conima, un distrito de la región de Puno, fronteriza con Bolivia, la definición de la alcaldía terminó dependiendo del azar. El Jurado Electoral Especial de Huancané informó que el candidato Rubén Quispe, de Somos Perú, resultó favorecido en un sorteo con moneda para resolver el empate que mantenía con Salomino Mamani, de País para Todos, tras las elecciones municipales del pasado 4 de octubre.
La situación se produjo luego de que, con el 100% de las actas contabilizadas, ambos aspirantes registraran exactamente 671 votos. Ante esa igualdad, las autoridades electorales aplicaron lo que establece la ley peruana para estos casos: resolver el resultado mediante sorteo, ya sea con moneda o con bolillas.
En esta ocasión, un funcionario del Jurado Electoral fue el encargado de lanzar al aire una moneda de un sol. Quispe había escogido el reverso y ese fue el lado que terminó favoreciéndolo, convirtiéndolo en alcalde electo.
Tras conocerse el resultado, Quispe declaró a la prensa que su intención siempre fue ganar y sostuvo que ahora trabajará por su pueblo. “Mi objetivo siempre era ganar, ya está dicho por el Señor (Dios), ahora vamos a trabajar por mi pueblo”, afirmó.
Conima es un pequeño municipio de unos 3.500 habitantes, ubicado cerca del lago Titicaca y a 3.860 metros de altitud, donde una elección cerrada terminó resolviéndose de la manera más insólita posible: por el giro de una moneda.