Fue presentado el estudio «Vulnerabilidades y adaptaciones a los cambios en la disponibilidad de recursos hídricos en la cuenca transfronteriza del Pilcomayo», en un acto en el que participaron autoridades y el embajador de Francia en Bolivia, informó el coordinador de la investigación, Marc Pouilly.
El documento expone con mayor detalle la situación de una cuenca compartida por Bolivia, Paraguay y Argentina, donde el cambio climático y las actividades humanas han profundizado una serie de presiones sobre el río y las poblaciones que dependen de él. Según explicó Pouilly, entre los factores que más afectan a la región figuran la contaminación, la sobrepesca y la sedimentación, problemas que se han intensificado con el paso del tiempo.
Uno de los temas que más inquieta a las comunidades de la cuenca es la actividad minera en Potosí, mencionó el coordinador, aunque también destacó la pesca ilegal y la sobrepesca como amenazas directas para recursos como el sábalo, un pez que sostiene cultural y económicamente a muchas familias ribereñas. En ese contexto, advirtió sobre el riesgo de que ese recurso natural llegue a desaparecer si continúan las presiones actuales.
La sedimentación, especialmente en la cuenca baja, aparece como otro de los puntos más sensibles del estudio. Pouilly señaló que este fenómeno genera tensiones entre pobladores ribereños de Argentina, Paraguay y Bolivia, y recordó que uno de los factores de debate permanente es el proyecto «Pantalón». Además, explicó que el avance de los sedimentos ha provocado un retroceso del río, una situación que, según dijo, sigue ocurriendo año tras año con cada periodo de lluvias y arrastre de material.
Pese a ese panorama, el estudio también plantea que existen alternativas para mitigar los impactos, aunque no para devolver al río a una condición natural original, algo que el propio coordinador consideró imposible. Entre los hallazgos más relevantes, destacó el análisis de la carne del sábalo, que no presenta una contaminación significativa. Por ello, recomendó mantener su consumo, especialmente entre los ribereños, para quienes representa una fuente de alimentación.
Pouilly también valoró la participación de jóvenes profesionales formados en universidades de los países atravesados por el Pilcomayo, quienes, según dijo, están preparados para continuar la investigación y buscar nuevas alternativas frente a los problemas que enfrenta la cuenca.
El estudio, titulado «Vulnerabilidades y adaptaciones a los cambios en la disponibilidad de recursos hídricos en la cuenca transfronteriza del Pilcomayo», fue financiado en parte por el gobierno de Francia y contó además con el apoyo de otras instituciones y organizaciones interesadas en la situación de esta cuenca, cuyos problemas, lejos de resolverse, tienden a agravarse.