En medio de un ambiente tenso y con reclamos de la oposición, la nueva directiva de la Cámara de Diputados fue posesionada este jueves, en una sesión marcada por los cuestionamientos al proceso de elección y por el llamado del reelecto presidente, Roberto Castro, a trabajar de manera unida durante toda la legislatura.
Tras asumir nuevamente la presidencia de la Cámara, Castro tomó la palabra para pedir un nuevo comienzo en el trabajo legislativo. En su intervención reconoció que las diferencias acumuladas durante el año derivaron en consensos difíciles y complicados, especialmente en la última sesión, y ofreció disculpas al pueblo boliviano por la imagen que dejó ese episodio. “Este es un nuevo inicio”, afirmó antes de dar por concluida la sesión casi de inmediato.
Los intentos de algunos diputados, entre ellos Carlos Alarcón, de la alianza Unidad, por revertir la votación resultaron infructuosos. Alarcón además observó que será la primera vez que una Cámara tenga posesionado a su presidente cuando todavía no concluye la legislatura 2025-2026, cuyo cierre está previsto para mañana viernes, cuando se complete el año legislativo.
La resistencia más visible llegó desde las filas de Libre. Varios de sus diputados acudieron al hemiciclo con sudaderas que llevaban la frase “Castro dictador”, en alusión a la polémica sesión del viernes anterior, y exigieron que se repitiera la votación. La diputada Lissa Claros fue más allá y advirtió que Castro podría enfrentar un proceso, al sostener que las leyes aprobadas por esta directiva serían ilegales.
Pese a las objeciones, la directiva recibió respaldo de quienes votaron por ella. La diputada Helen Patiño, una de las críticas más firmes de Castro, recordó que el viernes la mayoría respaldó a la actual directiva y que los opositores eran muy pocos. Incluso pidió que todos se pusieran de pie para aplaudir a quienes habían votado en esa sesión, gesto que fue seguido por la mayoría del pleno.
Con la ceremonia ya instalada, los opositores, en número reducido, evitaron interrumpir el acto y optaron por abandonar el hemiciclo para luego denunciar ante la prensa lo que calificaron como un “atropello”. Desde Libre insistieron en que no aceptan que Castro haya reconocido a la bancada de Rafael López, razón por la cual se opusieron a esta directiva.