La sequía continúa impactando con fuerza en la producción agrícola y ganadera de distintas regiones de Tarija, donde la falta de forraje ya provocó la mortandad de ganado vacuno, caprino y ovino en municipios de Cercado, Entre Ríos y El Puente. A ello se suma la escasez de agua, que en otras zonas afectó al 60% de los cultivos y dejó serios daños en comunidades de El Puente, Yunchará, San Lorenzo, Cercado, Entre Ríos, Uriondo y Caraparí.
La Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT) informó pérdidas de hasta el 80% en cultivos de hortalizas, frutales y granos, además del secado de sistemas de agua potable y la muerte de animales en varias comunidades. El problema se agravó desde octubre, cuando ya se reportaban temperaturas superiores a 40 °C y una reducción de hasta el 60% del agua almacenada en represas y atajados de varios municipios.
Frente a este panorama, la dirigencia campesina pidió a las autoridades municipales declarar zona de desastre en sus jurisdicciones para facilitar la intervención de la Gobernación y del Gobierno nacional. Entre las principales demandas figuran la provisión de agua potable para las familias, la perforación de pozos para riego, la distribución de agua mediante cisternas y la dotación de forraje para frenar mayores pérdidas de ganado.
El Puente figura entre los municipios más golpeados por la emergencia. En esta gestión, las autoridades municipales declararon zona de desastre para atender la situación que alcanza a sus 63 comunidades, afectadas tanto por la falta de agua para consumo humano como para la producción y la ganadería. La escasez de lluvias golpea a los distritos de Tomayapo, Paicho, Río San Juan del Oro, Curqui, Huarmachi e Iscayachi, según informó el ejecutivo de la Central Campesina, Hilarión Centeno.
En Yunchará también se declaró zona de desastre por la sequía que afecta a las comunidades del altiplano tarijeño. El alcalde Pascual Díaz explicó que la falta de agua perjudica el consumo de la población, la ganadería y la agricultura. En la zona baja de la cuenca del río San Juan del Oro, los cultivos de papa, maíz, cebada, oca, haba y frutales registran pérdidas superiores al 60%.
La situación en San Lorenzo y Cercado se complica además por granizadas e incendios forestales. En varias comunidades se distribuye agua mediante carros cisterna, mientras que las pérdidas agrícolas alcanzan hasta el 50% y se reporta la muerte de animales por la falta de agua y forraje, de acuerdo con el ejecutivo de la Central Campesina de Cercado, Pánfilo Baldivieso.
En Entre Ríos, la preocupación se centra en el ganado vacuno. Centenares de cabezas están en riesgo si la sequía persiste en los próximos meses. El alcalde Joel Quisbert advirtió también que cultivos de tomate, pimentón, papa, frutales y hortalizas podrían perderse por completo en varios distritos de la provincia O’Connor.
En Caraparí, las temperaturas por encima de los 40 grados y la falta de agua ya causaron mortandad de ganado en puestos ganaderos. Además, los cultivos de granos están en riesgo en varias comunidades de ese municipio y también de Villa Montes y Yacuiba, según informó el asambleísta regional Walter Espíndola.
La preocupación aumenta porque los pronósticos meteorológicos no son alentadores ante el fenómeno de El Niño.
A nivel nacional, Bolivia inició noviembre bajo Situación de Emergencia Nacional por la sequía y los riesgos asociados al fenómeno El Niño 2026-2027, de acuerdo con el Decreto Supremo 5759, promulgado el 31 de octubre por el presidente Rodrigo Paz. La norma también contempla la preparación ante heladas, granizadas, incendios forestales, inundaciones, riadas y desbordes.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que entre el 1 de junio y el 29 de octubre la sequía afectó a 114.048 familias de 1.486 comunidades en 63 municipios de seis departamentos. De ese total, 78.217 familias están afectadas y 35.831 damnificadas. Además, se reportaron 167.511 hectáreas agropecuarias afect