El alcalde de Tarija, Johnny Torres, instó a la población a denunciar los cobros excesivos en el servicio de taxis y anunció que la Alcaldía activará controles y sanciones contra los vehículos cuyos conductores cobren por encima de la tarifa referencial, que, según explicó, se mantiene alrededor de los Bs 6.
La autoridad municipal pidió a los usuarios registrar la placa del motorizado cuando se presenten casos en los que un taxista cobre montos como Bs 10 o Bs 12 por una carrera. Dijo que esa imagen debe ser enviada a la Alcaldía para facilitar la identificación del vehículo y proceder con las acciones correspondientes.
“Si toma un taxi y el taxi le cobra 10, 12 bolivianos, sencillamente sáquenle una fotografía a esa placa”, expresó Torres, al señalar que el municipio está difundiendo números telefónicos para recibir este tipo de denuncias.
El alcalde explicó que la Alcaldía tiene mecanismos de control a través de la unidad de Ingresos y que el Comando Operativo de Tránsito también puede intervenir para aplicar las sanciones que correspondan a los conductores que incurran en cobros indebidos.
En paralelo, Torres se refirió a la situación del transporte público y señaló que los micros suspendieron sus labores y condicionaron su retorno a un incremento en el precio de los pasajes. Indicó que estaba prevista una nueva reunión con el sector para continuar con el tratamiento del conflicto.
Dentro de ese análisis, cuestionó que una parte importante del parque automotor de micros siga funcionando con diésel pese a que el programa de Gas Natural Vehicular (GNV) tiene casi dos décadas de vigencia. Como ejemplo, mencionó que el sindicato Virgen de Chaguaya cuenta con 150 vehículos, de los cuales solo 10 habrían sido transformados, mientras que Luis de Fuentes tendría 60 unidades y apenas ocho convertidas a GNV.
También señaló que el sindicato con mayor número de vehículos dispone de alrededor de 260 unidades, de las cuales solo entre 20 y 30 habrían sido transformadas. En ese contexto, recordó que la Gobernación mantiene un proceso judicial que supera los 10 años vinculado con la adquisición de motores.
Torres afirmó además que en Tarija existen 200 motores que podrían reemplazar a igual cantidad de motores a diésel. Según sus cálculos, el parque de micros que aún opera con diésel bordea las 400 unidades, por lo que una parte podría ser atendida con esos motores disponibles y el resto requeriría una conversión de diésel a gas.
“Para convertir los 400 micros que están a diésel, se requiere, con aproximación, entre 8 y 10 millones de bolivianos”, afirmó el alcalde, al insistir en que estos temas serán abordados dentro del programa GNV mientras continúan las conversaciones con el sector del transporte público.