Eduardo Álvarez, reciente incorporación de Blooming, se dirigió a la afición celeste para ofrecer disculpas por los hechos ocurridos durante el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Bolivia entre su anterior equipo, Real Oruro, y la academia cruceña. El encuentro, disputado en el estadio Jesús Bermúdez, culminó con un empate 2-2, resultado que permitió a Blooming avanzar a la siguiente etapa del torneo. No obstante, el partido quedó empañado por una pelea generalizada tras el silbatazo final.
El defensor fue expulsado junto a varios compañeros tras los incidentes. Entre los jugadores del conjunto orureño que también recibieron tarjeta roja se encuentran Raúl Gómez, Julio Vila, Yerco Vallejos, además del cuerpo técnico encabezado por Marcelo Robledo, Iván Salinas y Rubén Taboada, quienes fueron señalados por el árbitro como partícipes en la confrontación.
En declaraciones, Álvarez lamentó lo sucedido y enfatizó que todo quedó dentro del terreno de juego. “Quiero aprovechar para pedir disculpas a todos los hinchas. Siempre defiendo con pasión al club que sostiene a mi familia, y eso fue lo que hice”, comentó.
El jugador reconoció que su incorporación a Blooming pudo generar ciertas dudas entre algunos seguidores, pero se mostró optimista en demostrar su valía a través del esfuerzo y los resultados. “Sé que a algunos no les agradó la noticia, pero eso se demuestra en la cancha con trabajo, entrega y buenos resultados. Me esforzaré al máximo para ganarme el cariño de la gente”, afirmó.
Con la mirada puesta en su nuevo reto, el zaguero expresó su ambición de ser una pieza clave en Blooming, con el objetivo de avanzar a la fase de grupos de la Copa Sudamericana y, a largo plazo, luchar por un lugar en la Copa Libertadores y alcanzar los primeros puestos del fútbol nacional junto a la academia cruceña
