La Justicia boliviana rechazó este martes 29 de septiembre la solicitud de cesación de la detención preventiva presentada por el expresidente Luis Arce, por lo que deberá permanecer recluido en el penal de San Pedro, en La Paz. Con esta decisión, el juez resolvió mantener la medida cautelar que pesa sobre el exmandatario y descartó el pedido de la defensa para que recupere la libertad.
Pese a la negativa judicial, la autoridad sí autorizó que Arce reciba atención médica cuando sea necesario. Además, dispuso que se otorguen los permisos correspondientes para su traslado a centros de salud, con el fin de garantizar el seguimiento de su estado de salud. Según lo expuesto en audiencia, el juez ordenó que el exmandatario acuda de manera inmediata ante la autoridad jurisdiccional para tramitar las autorizaciones y sea atendido de forma inmediata.
De esta manera, Arce continuará privado de libertad, aunque con acceso a servicios médicos bajo las condiciones fijadas por la Justicia. El 16 de septiembre, el expresidente salió del penal de San Pedro para ser conducido a un hospital en la zona de Miraflores, donde recibe atención por un problema de salud.
El exmandatario es procesado por presuntos hechos de corrupción en el Fondo Indígena, en hechos ocurridos cuando ejercía como ministro durante la gestión de Evo Morales. En ese contexto, Arce afirmó “Soy inocente de todo” al momento de ingresar a una ambulancia para su traslado al hospital.
La investigación fiscal se centra en depósitos de recursos destinados a proyectos que habrían sido efectuados en cuentas particulares dentro del mismo caso por el que es investigado el expresidente. Arce cumple detención preventiva desde diciembre de 2025, en medio de uno de los procesos más sensibles vinculados con presuntas irregularidades en el Fondo Indígena.